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Person holding a pregnancy test in one hand while resting the other hand on their lower abdomen

Fotografía vía Pexels

Tiempo de lectura: 16 min

Peso y fertilidad

Lo que debes saber si estás buscando un embarazo

Este contenido ha sido patrocinado por Novo Nordisk

Cosas importantes a saber sobre la fertilidad y el peso:

  • La fertilidad es un tema complejo en el que influyen muchos factores diferentes, como la edad, el peso corporal, las afecciones médicas y el estilo de vida

  • Tanto las personas con bajo peso como las que tienen sobrepeso pueden tener dificultades para quedarse embarazadas

  • Unos cambios sencillos y constantes en tu estilo de vida pueden mejorar tus posibilidades de concebir

  • Clue Concibe puede ayudarte a identificar tus días más fértiles y acompañarte en tu camino hacia el embarazo

Cómo se relacionan el peso y la fertilidad

Intentar embarazarse puede despertar muchos sentimientos diferentes, y el proceso conlleva muchas incógnitas. Hay varios factores que pueden afectar a la fertilidad, como la edad, el peso corporal, el consumo de medicamentos o sustancias y las afecciones médicas (1). 

Aunque a menudo son las mujeres las que cargan con la presión en torno a la fertilidad, los factores relacionados con los hombres también desempeñan un papel clave.. A pesar de ello, muchas mujeres se sienten solas mientras recorren este camino hacia la fertilidad.

El peso corporal es uno de los factores que pueden afectar a la fertilidad (1). Un peso corporal saludable para la salud reproductiva varía de una persona a otra. 

Mantener un índice de masa corporal (IMC) saludable se asocia con los mejores resultados a la hora de intentar concebir (2). Sin embargo, el IMC no es un sistema perfecto. Nuestro peso corporal se ve influido por nuestra genética, el entorno y nuestras experiencias personales (3). 

En este artículo, analizaremos cómo influye el peso corporal en los resultados de fertilidad y los pequeños cambios que puedes hacer para asegurarte de estar en tu mejor forma y más sana antes del embarazo.

Cómo influye el peso en la fertilidad femenina

Tanto un peso corporal bajo como uno alto pueden afectar a la capacidad de embarazarte. Cuando se habla de peso corporal saludable para la fertilidad, normalmente se hace referencia al IMC. El IMC es una medida del peso en relación con la altura. No tiene en cuenta la composición corporal (cantidad de grasa, músculo u hueso) (4). 

El IMC suele ser criticado por ser una herramienta imperfecta. Se desarrolló a partir de estudios con hombres y no tiene en cuenta el porcentaje de grasa corporal ni su distribución (5).

Sin embargo, las investigaciones muestran que la ubicación de la grasa en el cuerpo sí importa. La grasa abdominal central conlleva un mayor riesgo de enfermedades metabólicas y cardíacas que la grasa de las caderas y los muslos (6). Esto es especialmente importante en el caso de las mujeres, cuyos niveles más altos de estrógenos suelen provocar una mayor acumulación de grasa corporal en las caderas y los muslos (7). 

A pesar de sus limitaciones, el IMC sigue siendo la principal medida utilizada en las investigaciones sobre el peso corporal y la fertilidad.

Las categorías del IMC son las siguientes (kg/m²) (8):

  • Bajo peso (IMC < 18,5)

  • Peso normal (IMC de 18,5 a 24,9)

  • Sobrepeso (IMC de 25 a 29,9)

  • Obesidad (30 o más) 

Un IMC fuera de la categoría de peso saludable puede afectar negativamente a la calidad de los óvulos e interferir en la ovulación (la liberación del óvulo del ovario hacia la trompa de Falopio). Esto puede provocar dificultades para embarazarte (9). 

Un peso elevado y el intento de embarazarse

Las personas con un cuerpo más voluminoso suelen embarazarse sin dificultad. Sin embargo, un IMC más alto está relacionado con cambios hormonales en el cuerpo que pueden afectar a la fertilidad. 

Las personas con mayores niveles de grasa corporal tienen más tejido adiposo (grasa), y esto altera el equilibrio hormonal del cuerpo. También pueden tener niveles más altos de leptina, insulina y colesterol (9). El tejido adiposo aumenta los niveles de hormonas como el estrógeno y los andrógenos (incluida la testosterona) (9). Los niveles de inflamación también suelen ser más altos (9). 

Este desequilibrio hormonal también puede interferir en la ovulación (9). Además, puede afectar negativamente a la calidad y madurez del óvulo (9). Algunos investigadores incluso creen que el aumento de la inflamación que se observa en la obesidad puede afectar a cómo se implanta un embrión en el útero (9). En conjunto, estos factores pueden hacer que te resulte más difícil embarazarte.

A las mujeres con sobrepeso u obesidad les puede costar más tiempo embarazarse, y algunos estudios sugieren una mayor probabilidad de infertilidad (10). También pueden responder de forma diferente a los tratamientos de fertilidad, como la estimulación ovárica o la extracción de óvulos (11). 

Riesgos y complicaciones del embarazo

Tener un IMC más alto está relacionado con un mayor riesgo durante el embarazo. Esto puede incluir un mayor riesgo de aborto espontáneo, incluso abortos recurrentes (repetidos) (12). También está relacionado con un mayor riesgo de complicaciones, como la diabetes gestacional, la hipertensión y el parto por cesárea (12).

No todas las personas con un IMC más alto tendrán estos resultados. Es importante que hables con tu profesional de salud sobre tu historial médico particular. Otros factores, como tener más de 35 años o padecer afecciones como el síndrome de ovariometabólico poliendocrino (SOMP, antes conocido como SOP), también pueden influir en la fertilidad (13).

El SOMP y la fertilidad

El SOMP es un trastorno hormonal complejo. No está del todo claro qué lo causa, pero es probable que se deba a una combinación de factores genéticos, de estilo de vida y ambientales (14).

Las personas con SOMP suelen tener niveles elevados de andrógenos (como la testosterona). Este desequilibrio hormonal puede impedir la ovulación y también puede provocar ciclos menstruales irregulares. Algunas personas pueden saltarse el ciclo menstrual o tener sangrados abundantes o frecuentes. También pueden tener acné o un crecimiento excesivo de vello corporal debido a los andrógenos (15), 

El SOMP y la resistencia a la insulina

Las personas con SOMP tienen un mayor riesgo de sufrir resistencia a la insulina (15). La resistencia a la insulina está causada por una inflamación crónica de bajo grado que impide que los tejidos del cuerpo absorban y utilicen el azúcar en sangre (glucosa). Esto provoca un aumento de los niveles de azúcar en sangre, y el exceso de azúcar se almacena en forma de grasa (16). 

El SOMP es una de las principales causas de infertilidad. Para las personas con SOMP y un IMC elevado, incluso una pequeña pérdida de peso (alrededor del 5 % del peso corporal inicial) ayuda a regular los ciclos menstruales y a restablecer la ovulación. Los medicamentos que ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina también pueden mejorar la ovulación (15,17).

Bajo peso corporal y fertilidad

El bajo peso corporal también puede afectar a la fertilidad. Las mujeres con un IMC por debajo del peso normal (<18,5) y aquellas que tienen muy poca grasa corporal debido a un ejercicio intenso, una enfermedad o una dieta restrictiva pueden presentar diferencias en los niveles hormonales que afecten a su capacidad para embarazarse (18). 

Las personas con bajo peso corporal tienen niveles más altos de cortisol y más bajos de leptina (19). A menudo tienen menos tejido adiposo en general. Estos cambios pueden reducir la producción de estrógenos. Unos niveles bajos de estrógenos alteran el sistema de retroalimentación hormonal del cuerpo, lo que provoca menstruaciones irregulares e impide la ovulación (20).

Las mujeres con bajo peso pueden tardar más en embarazarse cuando están intentando concebir (10). Las mujeres con bajo peso también pueden tener un riesgo ligeramente mayor de sufrir un aborto espontáneo (21). El bajo peso también está relacionado con riesgos durante el embarazo, como el parto prematuro y el bajo peso al nacer (22).

Cómo pueden ayudarte pequeños cambios en el peso y el estilo de vida

Te mereces estar en tu mejor forma y con la máxima salud, independientemente de tu peso corporal o de tu capacidad para embarazarte. Muchos de los sencillos cambios en el estilo de vida que favorecen tu fertilidad también se recomiendan para tu salud en general. 

Estos cambios pequeños, constantes y realistas pueden ayudarte a cuidarte durante tu camino hacia la fertilidad.

  • Haz ejercicio con regularidad

Los expertos en salud recomiendan hacer al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada (como caminar, nadar, trotar o montar en bici) a la semana (23). También recomiendan al menos dos sesiones de entrenamiento de fuerza a la semana (23). 

El ejercicio regular ayuda a reducir la grasa corporal, mantener un peso corporal saludable y mejorar la salud cardíaca, el estado de ánimo y la salud cerebral (24). 

Una rutina de ejercicio regular también favorece un embarazo con buenos resultados. Durante el embarazo, te ayuda a controlar molestias como el dolor de espalda y el estreñimiento. El ejercicio reduce el riesgo de complicaciones durante el embarazo, como la diabetes gestacional y la preeclampsia (25). 

Aunque un ejercicio muy intenso puede interferir en la ovulación, la mayoría de las mujeres sanas con ciclos menstruales regulares pueden hacer ejercicio sin que ello afecte a su fertilidad (26).

  • Evita el tabaco, el alcohol u otras sustancias

Tanto los hombres como las mujeres que desean concebir deben evitar el alcohol, el tabaco u otras sustancias para mejorar sus posibilidades de lograr el embarazo (27).

  • Sigue una dieta saludable

Las recomendaciones dietéticas generales para la salud en general también se aplican cuando se intenta concebir. Lo mejor es reducir el consumo de grasas trans, azúcares y carbohidratos procesados (28). 

Las dietas ricas en fibra, ácidos grasos omega-3, proteínas magras, frutas y verduras se asocian con mejores resultados en cuanto a la fertilidad (28). 

Se suele recomendar la dieta mediterránea, ya que está relacionada con mejores resultados de salud, no solo en cuanto a la fertilidad, sino también para la salud cardíaca y metabólica (28).

  • Mantén un peso corporal saludable

Tener un peso corporal dentro de un rango saludable se asocia con mejores resultados en el embarazo (29). 

Las personas con bajo peso pueden ganar peso poco a poco aumentando la ingesta de alimentos ricos en calorías y nutrientes y reduciendo el ejercicio físico intenso en exceso. En el caso de las mujeres con sobrepeso u obesidad, se ha demostrado que incluso una reducción del 5 % del peso corporal mejora los resultados de fertilidad (30). Los cambios en el estilo de vida, como ajustar la dieta y la actividad física, pueden ayudarte a perder peso y mejorar tus posibilidades de embarazarte (31). 

Los medicamentos para adelgazar también pueden ayudar a controlar el peso corporal antes del embarazo, pero no se recomiendan para mujeres embarazadas o que estén intentando quedarse embarazadas (32). Si estás tomando medicamentos para adelgazar y te embarazas, es importante que hables con tu profesional de salud.

Fertilidad masculina y peso

Las mujeres suelen cargar con el peso de los problemas de fertilidad, pero los factores masculinos también pueden desempeñar un papel importante. Un IMC elevado está relacionado con malos resultados de fertilidad en los hombres, como un recuento bajo de espermatozoides, un tiempo más largo para concebir e infertilidad (33).

Los hombres con un IMC más alto pueden tener más tejido adiposo. Este tejido convierte las hormonas andrógenas (como la testosterona) en estrógenos, lo que puede afectar a la fertilidad al crear un entorno con menos testosterona y más estrógenos (34).

La obesidad afecta a otras hormonas del cuerpo, como el cortisol y la insulina. Esto puede alterar la espermatogénesis (la formación de espermatozoides). La obesidad puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas que afectan a la función sexual, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la disfunción eréctil (34). 

Los hombres con bajo peso pueden tener un recuento bajo de espermatozoides y/o un volumen de semen reducido, pero se necesitan más estudios al respecto (35).

Cuándo acudir a un profesional de salud

Algunas personas se embarazan inmediatamente cuando intentan, mientras que a otras les lleva más tiempo. La fertilidad depende de muchos factores distintos, más allá del peso corporal.

Plantéate hablar con tu profesional de salud si:

  • Tienes menos de 35 años y llevas un año o más intentando concebir (13)

  • Tienes 35 años o más y llevas 6 meses o más intentando concebir (13)

  • Tienes 40 años o más y estás intentando concebir (13)

  • Tienes una enfermedad genética o puedes transmitir una que pueda afectar a la planificación familiar (29)

  • Tienes un diagnóstico que pueda afectar a tu fertilidad, como menstruaciones irregulares o endometriosis (13)

  • Tu pareja tiene un recuento bajo de espermatozoides (13)

  • Has tenido varios abortos espontáneos o pérdidas de embarazo (36)

Qué puedes esperar en una cita de fertilidad

Tu especialista en fertilidad te hará varias visitas para conocer a fondo tu historial médico y elaborar un plan de atención personalizado.

Revisará lo siguiente (1): 

  • Tu historial médico, incluyendo afecciones médicas, operaciones, antecedentes familiares y medicación que tomes

  • Tu dieta, ejercicio, consumo de sustancias y otros factores relacionados con tu estilo de vida

  • Tu historial de salud reproductiva, incluyendo embarazos anteriores, infecciones pasadas y cualquier síntoma actual relacionado con la salud sexual

  • Tu historial de fertilidad, incluyendo cuánto tiempo llevas intentando concebir, con qué frecuencia mantienes relaciones sexuales y qué pruebas de fertilidad te has hecho hasta ahora

Tu profesional de salud puede recomendarte análisis de sangre para comprobar los niveles hormonales que pueden afectar a la fertilidad. También podría recomendarte una ecografía pélvica. A veces, recomiendan otros procedimientos que ayudan a examinar más de cerca el útero y las trompas de Falopio para detectar posibles causas de infertilidad (1). 

Tu profesional de salud puede realizarte un examen físico, que puede incluir un examen pélvico. Durante un examen pélvico, tu profesional de salud examina la vulva y los genitales externos. Puede introducir un espéculo en el canal vaginal para examinar la vagina y el cuello uterino. También puede introducir los dedos de una mano enguantada en la vagina para palpar el cuello uterino, el útero y los ovarios (37). Esto le proporciona a tu profesional sanitario información sobre tu anatomía particular. 

Es importante saber que cualquiera puede negarse a someterse a un examen pélvico en cualquier momento. Incluso si el examen ya ha comenzado, siempre puedes pedirle a tu profesional sanitario que lo interrumpa. Tú tienes el control de tu cuerpo.

Si los exámenes pélvicos te resultan difíciles, hay varias formas de defender tus derechos para sentirte en control (38):

  • Trae contigo a una persona de confianza que te apoye

Puede cogerte de la mano, quedarse contigo durante el examen y ayudarte a defender tus derechos si te cuesta expresarte.

  • Pide que pongan música o que bajen la luz de la habitación antes del examen

Crear un ambiente relajante puede hacerte sentir más a gusto.

Para algunas personas, esto les da una sensación de control incluso en una situación en la que se sienten muy vulnerables. También puedes pedir que te pongan un espéculo más pequeño si sientes molestias.

  • Pide más comunicación durante el examen 

A algunas personas les resulta útil indicar claramente sus necesidades usando palabras como "para" y "pausa" durante el examen.

Usa Clue para llevar un seguimiento de tus ciclos, los cambios relacionados con el peso y tu fertilidad

Intentar embarazarse puede ser complicado, y el peso corporal es solo uno de los muchos factores que pueden influir en la fertilidad. Todavía hay muchos aspectos de la fertilidad sobre los que seguimos aprendiendo, y tu capacidad para embarazarte no es un reflejo de tu valor.

Puedes usar Clue Concibe para hacer un seguimiento de tus ciclos y obtener predicciones personalizadas que te ayuden a planificar las relaciones sexuales o la inseminación casera de forma eficaz. Esto puede ofrecerte una mayor sensación de control y estructura durante un proceso que a menudo resulta incierto. El seguimiento también puede proporcionarte datos que puedas compartir con un profesional de salud de confianza, lo que facilita conversaciones más informadas sobre tu proceso de fertilidad. 

No tienes por qué recorrer este camino hacia la fertilidad sin apoyo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo embarazarme si tengo sobrepeso?

Sí, las personas de cualquier peso pueden embarazarse y dar a luz a bebés sanos (39). Sin embargo, las personas con sobrepeso u obesidad pueden tardar más en concebir. La obesidad puede aumentar el riesgo de infertilidad clínica y de aborto espontáneo (10,12). 

¿Cuánto hay que adelgazar para mejorar la fertilidad?

Las investigaciones muestran que perder un 5 % de peso ayuda a mejorar los resultados de fertilidad (30). Esto puede ayudar a que la menstruación sea más regular y también puede aumentar las tasas de ovulación y concepción (30). 

¿Afecta el peso del hombre a la fertilidad?

Sí, el peso también puede afectar a la fertilidad masculina. Tanto el bajo peso como el sobrepeso pueden tener un impacto. Un IMC bajo puede estar asociado a un recuento bajo de espermatozoides y a un volumen de semen reducido, mientras que un IMC alto puede estar relacionado con un recuento bajo de espermatozoides, un tiempo más largo para concebir e infertilidad (33). 

¿Son menos eficaces los tratamientos de fertilidad con un IMC alto?

Las investigaciones han demostrado que un IMC alto puede afectar a la respuesta a los tratamientos de fertilidad, incluso sin que haya otros factores de riesgo (11). Las personas con un IMC alto (tanto con sobrepeso como obesas) pueden necesitar ciclos más largos de tratamientos de estimulación ovárica. También pueden tener tasas más bajas de embarazo clínico en general tras el tratamiento de fertilidad. Las personas con obesidad pueden tener menos éxito en la extracción de óvulos (11). 

Un IMC alto no parece afectar a las tasas de abortos espontáneos ni a las de nacidos vivos en las personas que se someten a tratamientos de fertilidad (11). 

¿Es el IMC la única medida que importa? 

No, aunque el IMC se usa habitualmente, otras medidas de la salud metabólica también pueden ser importantes para la salud reproductiva.

Por ejemplo, la circunferencia de la cintura está relacionada con un mayor riesgo de infertilidad, independientemente del IMC (40). Un estudio reveló que, por cada centímetro que aumenta la circunferencia de la cintura, el riesgo de infertilidad aumenta un 3 % (40). Esto puede deberse a que la grasa abdominal central puede influir en la inflamación y los niveles hormonales, lo que provoca cambios en la ovulación y el equilibrio hormonal. Sin embargo, se necesitan más investigaciones para entender bien esta relación.

Investigaciones más recientes también han intentado encontrar una relación entre la masa grasa relativa (MGR) y la fertilidad (41). La MGR es una medida de tu porcentaje de grasa corporal y tiene como objetivo tener en cuenta la composición corporal (grasa frente a músculo). En algunas mujeres, una MGR más alta podría estar relacionada con la infertilidad, pero se necesita más investigación (41).

Si tienes más dudas, consulta a tu médico.

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