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Dolor lumbar y en las piernas durante tu ciclo menstrual
Por qué sucede y consejos para aliviarlo

Cosas importantes a saber sobre el dolor de espalda y de piernas durante el ciclo menstrual:
El dolor de espalda y de piernas puede aparecer antes, durante o después de la regla
El dolor suele estar relacionado con las prostaglandinas (compuestos similares a las hormonas), que ayudan al útero a contraerse
El dolor puede extenderse a la zona lumbar y a las piernas debido a que comparten las mismas vías nerviosas
Puedes llevar un registro del dolor lumbar y de piernas en la app Clue para entender mejor tus patrones
¿Es normal tener dolor de espalda o de piernas durante el ciclo?
Tanto el dolor de espalda como el de piernas son experiencias comunes a lo largo del ciclo menstrual (1-3).
El dolor relacionado con el ciclo suele considerarse normal si sigue un patrón predecible; por ejemplo, si empieza unos días antes de la regla, alcanza su punto álgido durante el periodo y mejora después (4). Muchas personas también notan que este dolor mejora con medicamentos de venta libre o con calor (1,5,6).
El dolor puede considerarse atípico si es intenso, empeora con el tiempo o no está claramente relacionado con tu ciclo (7,8). Síntomas como entumecimiento, debilidad o dolor agudo y punzante pueden diferir del dolor típico relacionado con el ciclo y deben ser evaluados por un profesional sanitario (6,7).
¿Cómo se siente el dolor de espalda y piernas durante el ciclo?
El dolor lumbar suele sentirse como un dolor sordo, una tensión o una presión en la parte baja de la columna (1,3). El dolor en las piernas puede sentirse como un dolor sordo, pesadez o molestias, a menudo en los muslos (3,4).
Estos síntomas pueden aparecer junto con calambres, fatiga, dolores de cabeza o sensibilidad en los senos (4). Para algunas personas, las molestias en la espalda o las piernas pueden ser más notorias que los cólicos menstruales.
Cómo cambia el dolor a lo largo del ciclo menstrual
El dolor de espalda y piernas puede aparecer en diferentes momentos del ciclo (4).
En la fase lútea tardía (después de la ovulación), puedes notar dolor lumbar o pesadez en las piernas (4)
Durante el periodo, el dolor puede intensificarse a medida que aumenta la actividad uterina (1,2)
Después del periodo, los síntomas suelen mejorar (4)
Algunas personas también pueden experimentar molestias leves a mitad del ciclo, alrededor de la ovulación (4)
Los síntomas menstruales suelen aparecer juntos, incluyendo dolores de cabeza o sensibilidad en los senos (1,4).
¿Por qué se extiende el dolor más allá del útero?
Durante tu ciclo, las prostaglandinas ayudan al útero a contraerse para desprenderse de su revestimiento (1,3,9). Los niveles más altos se asocian con contracciones más fuertes y un dolor más intenso (1,3).
Estas contracciones pueden reducir temporalmente el flujo sanguíneo al útero, provocando calambres (1). Como el útero comparte vías nerviosas con la zona lumbar, las caderas y los muslos, el dolor puede sentirse en estas áreas. Esto se conoce como dolor referido (3,10). La inflamación y la tensión muscular también pueden afectar a los nervios cercanos, contribuyendo a las molestias en la espalda y las piernas (3,10).
Dolor lumbar durante el ciclo
El dolor lumbar durante el ciclo menstrual es común y suele seguir un patrón a lo largo del ciclo (1,3).
Normalmente se siente como un dolor difuso o una tensión en la parte baja de la columna (1,3,6). Algunas personas notan que empieza antes de la regla, se vuelve más notable durante lel periodo y mejora después (3).
Este dolor está relacionado con las contracciones uterinas, el dolor referido y la tensión muscular (1,3,10). Para muchas personas, sigue siendo manejable y cíclico (4).
Dolor en las piernas durante el ciclo
El dolor en las piernas durante el ciclo menstrual puede sentirse como un dolor sordo, pesadez o molestias, y suele afectar a los muslos (3,4). Algunas personas experimentan dolor en las piernas durante la regla o la fase premenstrual (4).
Esto suele estar relacionado con el dolor referido y las vías nerviosas compartidas entre el útero y las extremidades inferiores (3,10). Los cambios hormonales también pueden influir en la sensibilidad al dolor (3,9).
El dolor ciático se diferencia en que suele ser agudo, punzante y puede ir acompañado de entumecimiento u hormigueo (11). El dolor de piernas relacionado con el ciclo suele ser más difuso y sigue un patrón cíclico (3).
Si los síntomas son intensos, se presentan en un solo lado o se salen de tu patrón habitual, puede ser necesario realizar más pruebas (7,8).
Causas del dolor de espalda y piernas
Puede ser frustrante cuando tu periodo te trae algo más que simples cólicos. Estas son algunas causas comunes de molestias en la espalda y las piernas:
Causas relacionadas con el ciclo
Dismenorrea primaria
Se refiere al dolor causado por el propio ciclo menstrual. Se produce cuando el útero se contrae para desprenderse de su revestimiento. Este mismo proceso puede afectar a los músculos y nervios cercanos, lo que contribuye a las molestias en la espalda y las piernas (1,3).
Síndrome premenstrual
En los días previos a la regla, los niveles hormonales cambian rápidamente. Esto puede provocar diferentes síntomas, como dolores musculares y tensión en la zona lumbar (4).
TDPM
El dolor de piernas y de espalda también puede aparecer con el trastorno disfórico premenstrual (TDPM) (4).
Afecciones subyacentes
En algunos casos, el dolor de espalda o de piernas puede estar relacionado con una afección subyacente:
Endometriosis
La endometriosis es una afección en la que crece tejido similar al revestimiento del útero fuera del útero. Este tejido puede irritar las estructuras cercanas y causar síntomas como dolor de espalda o de piernas, menstruaciones dolorosas, dolor durante las relaciones sexuales, problemas gastrointestinales (como hinchazón, estreñimiento o diarrea) y síntomas urinarios (como urgencia o dolor al orinar) (7,12).
Fibromas
Los fibromas uterinos son tumores benignos que se desarrollan dentro o sobre el útero (13,14). Dependiendo de su ubicación, pueden ejercer presión sobre los nervios o músculos cercanos, lo que contribuye al dolor lumbar o a un dolor intenso y irradiado en las piernas (15).
Consejos basados en la ciencia para el alivio y el tratamiento
Hay varias formas de controlar el dolor de espalda y piernas durante tu ciclo, especialmente cuando está relacionado con la dismenorrea primaria. Muchos de estos enfoques también pueden ayudar con otros síntomas relacionados con el ciclo, incluido el síndrome premenstrual (6).
Si el dolor está causado por una afección subyacente, como la endometriosis o los fibromas, es posible que se necesiten diferentes enfoques de tratamiento. Lo que funciona mejor puede variar de una persona a otra, y puede que haya que probar varias opciones hasta encontrar la combinación adecuada (6).
Medicamentos de venta libre
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno o el naproxeno, se usan habitualmente para tratar el dolor menstrual. Actúan reduciendo la producción de prostaglandinas, las sustancias químicas que provocan las contracciones uterinas y contribuyen al dolor (6,16).
Estos medicamentos suelen ser más eficaces cuando se toman pronto, ante los primeros síntomas (16).
Terapia de calor
Aplicar calor en la parte baja del abdomen o la zona lumbar puede ayudar a relajar los músculos y mejorar el flujo sanguíneo, lo que puede reducir el dolor (17).
Las almohadillas térmicas, las bolsas de agua caliente o los baños calientes pueden proporcionar alivio. A algunas personas les resulta especialmente útil el calor cuando se combina con otros métodos (como la medicación o el movimiento suave).
Movimiento suave y actividad
Aunque pueda parecer contradictorio, el movimiento ligero puede favorecer la circulación y ayudar a reducir la intensidad con la que se percibe el dolor. Actividades como caminar, estirarse o hacer yoga pueden ayudar a aliviar las molestias en la espalda y las piernas (18).
El objetivo no es hacer ejercicio intenso, sino movimientos suaves y de apoyo que se sientan manejables.
Magnesio y otras opciones de apoyo
A algunas personas les ayuda tomar suplementos de magnesio para reducir el dolor menstrual, incluidas las molestias en la espalda o las piernas. Sin embargo, los resultados de las investigaciones son contradictorios, y el magnesio no funciona para todo el mundo (19).
Si estás pensando en tomar suplementos, puede ser útil considerarlos como parte de una estrategia más amplia en lugar de como una solución única.
Anticonceptivos hormonales
Los métodos anticonceptivos hormonales pueden reducir o detener la ovulación y disminuir los niveles de prostaglandinas, lo que puede reducir el dolor menstrual en general (8).
Para algunas personas, esto puede llevar a una mejora de los síntomas tanto en la espalda como en las piernas a lo largo del ciclo.
TENS (estimulación nerviosa eléctrica transcutánea)
Los dispositivos TENS envían impulsos eléctricos suaves a través de la piel y pueden ayudar a reducir la percepción del dolor. Se pueden usar junto con otros tratamientos (20).
Lleva un registro de tus síntomas
Llevar un registro de tus síntomas a lo largo del tiempo puede ayudarte a entender cuándo suele aparecer el dolor y cómo cambia a lo largo de tu ciclo (4).
Esto puede facilitar la identificación de patrones y ayudarte a notar cuando algo se siente diferente de lo habitual.
Cuándo acudir a un profesional sanitario
Aunque es normal sentir algunas molestias, el dolor no debería interferir en tu vida diaria. Si te cuesta controlar los síntomas o estos se alejan de tu patrón habitual, es buena idea hablar con un profesional sanitario. Te puede ayudar a encontrar la causa y a trazar un plan más eficaz para aliviar el dolor.
Debes buscar atención médica si experimentas:
Dolor intenso o que empeora (1,7,8)
Dolor que no mejora con el tratamiento (1,6,16)
Dolor que interfiere con las actividades diarias (1,3)
Dolor en un solo lado o inusual (1,7,8)
Dolor durante las relaciones sexuales
Síntomas gastrointestinales relacionados con el ciclo o deposiciones dolorosas
Sangre en la orina al orinar (7)
Dolor en las piernas con entumecimiento, hormigueo o debilidad, ya que podría ser un signo de ciática (11)
Preguntas frecuentes
¿Es normal tener dolor de espalda o de piernas durante el ciclo?
Sí, el dolor de espalda y de piernas puede ser algo habitual en el ciclo menstrual para algunas personas, sobre todo cuando sigue un patrón constante (4). A menudo está relacionado con los cambios hormonales y las prostaglandinas, que provocan las contracciones uterinas y pueden afectar a zonas cercanas del cuerpo (1,3).
El diagnóstico de algunas afecciones puede retrasarse porque el dolor menstrual a veces se normaliza o se descarta (7). Si el dolor es intenso, diferente al habitual o no sigue un patrón, puede que valga la pena consultar con un profesional sanitario (6-8).
¿Cuánto tiempo dura?
El dolor relacionado con el ciclo suele comenzar unos días antes de la regla, se hace más notable durante el periodo y mejora después (3,4). El momento en que aparece y la intensidad pueden variar entre personas y ciclos. Llevar un registro de tus síntomas puede ayudarte a entender lo que es habitual en tu cuerpo.
¿Puede la ovulación causar dolor de espalda?
Algunas personas notan una leve molestia alrededor de la ovulación, que ocurre a mitad del ciclo y suele ser de corta duración (21). Este tipo de dolor suele ser menos intenso que el dolor menstrual y puede parecer más localizado. Si se vuelve intenso o persistente, conviene que te lo revisen.