Ilustración: Marta Pucci
¿El uso de anticonceptivos puede afectar tu riesgo de ITS?

Cosas importantes a saber:
Los condones externos ("masculinos") e internos ("femeninos") son los únicos métodos anticonceptivos que también protegen contra las infecciones de transmisión sexual (ITS).
Probablemente, las personas con alto riesgo de contraer ITS no deberían usar espermicidas, ya sea solos o junto con condones. Algunos espermicidas pueden causar irritación genital, lo que aumenta la probabilidad de transmisión.
La progestina, la progesterona sintética que se usa en los métodos anticonceptivos, posiblemente pueda reducir el riesgo de contraer algunas ITS, mientras que aumenta el riesgo de contraer otras.
¿Qué son las ITS?
Las ITS son infecciones que se transmiten por contacto sexual. A veces también se las llama enfermedades de transmisión sexual (ETS), aunque este término es menos preciso. Las ITS incluyen:
Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
Virus del papiloma humano (VPH)
Sífilis
Las ITS pueden transmitirse a través de cualquier tipo de relación sexual que implique el intercambio de fluidos sexuales o contacto genital, como el sexo vaginal, anal y oral.
Algunas ITS, como la clamidia, son curables. Otras, como el VIH y el herpes, son infecciones de por vida, aunque se pueden tratar para reducir la gravedad de los síntomas.
Las ITS pueden presentar síntomas evidentes o no, pero incluso las ITS asintomáticas pueden dañar el cuerpo de una persona de manera temporal o permanente. La gonorrea y la clamidia pueden afectar el funcionamiento del sistema reproductivo y las vías urinarias, causando síntomas como molestias al orinar (1-3). También pueden causar la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que puede dañar el sistema reproductivo y hacer que sea difícil o imposible que una persona quede en embarazo (1-4). El VPH puede provocar cáncer (5), y el VIH y la sífilis sin tratar pueden provocar enfermedades y la muerte (2,6).
La transmisión de las ITS no es solo un riesgo para las personas que tienen relaciones sexuales. Algunas ITS, como el VIH, pueden transmitirse de la madre al bebé.
Las decisiones que cada uno toma sobre su salud pueden afectar el futuro de una persona. Es importante cuidar tu cuerpo y el de tus parejas. Como las ITS pueden no presentar síntomas evidentes (2,5,6), la única forma de saber que no tienes una ITS es que tú y tus parejas se hagan la prueba.
¿Puede el método anticonceptivo afectar tu riesgo de contraer ITS?
Algunos métodos, como los condones, tienen efectos bastante bien establecidos sobre la transmisión de ITS. Otros métodos, como los que contienen solo progestina, están menos estudiados y pueden tener diferentes asociaciones dependiendo de la ITS.
Esto es lo que dicen las investigaciones sobre cada tipo de método anticonceptivo y el riesgo de ITS.
Condones y barreras dentales (métodos de barrera)
Dado que las ITS pueden transmitirse a través del contacto sexual directo o el intercambio de fluidos corporales, el uso de un método de barrera (como un condón, un condón interno o una barrera dental) puede reducir el riesgo de transmisión de ITS.
El uso constante y correcto de condones externos o internos se asocia con una reducción significativa en el contagio de ITS (7,8). Si tienes sexo vaginal con condón, tienes hasta un 80 % menos de probabilidades de contraer el VIH, en comparación con el sexo sin condón (9,10).
El herpes, el VPH y las enfermedades con úlceras genitales, como la sífilis y el chancroide, se transmiten por contacto piel con piel. Si el condón no cubre la zona infectada, no puede ofrecer protección contra estas ITS. Sin embargo, si las infecciones se limitan a las zonas que cubre el condón, el riesgo de transmitir estas enfermedades se reducirá (11).
Prevenir la reexposición
Prevenir la exposición a las ITS mediante el uso de condones también puede ayudar a las personas que ya están infectadas, específicamente con ciertas cepas del VPH (12). En un estudio de personas con cambios precancerosos en el cuello uterino, se demostró que el uso de condones ayuda al cuerpo a eliminar la infección por VPH y a revertir los cambios precancerosos, posiblemente al minimizar la reexposición al VPH durante las relaciones sexuales (12).
Asegúrate de usar el condón correctamente
El uso de condones es una excelente manera de reducir el riesgo de transmitir ITS, pero debes usarlos de manera correcta y constante para obtener el máximo beneficio. Para usar un condón correctamente, debes seguir las instrucciones de la caja y/o las indicaciones de un profesional de la salud (que pueden ser bastante diferentes de cómo la gente realmente usa los condones).
Para obtener el máximo beneficio, debes usar un condón cada vez que tengas relaciones sexuales, y el condón debe colocarse correctamente antes de que se produzca cualquier contacto sexual entre los genitales.
Aquí tenemos instrucciones detalladas para ponerte un condón.
Si una persona usa un condón de forma incorrecta —hay muchas razones, pero tal vez se lo ponga al revés, o quizá solo use condones con ciertas parejas, o solo durante ciertos tipos de sexo—, corre un mayor riesgo de contraer una ITS.
Espermicidas, anticonceptivos hormonales y dispositivos intrauterinos (DIU)
El uso de espermicidas, métodos hormonales y DIUs también puede aumentar o disminuir el riesgo de contraer una ITS, pero la mayor parte de la evidencia al respecto aún se encuentra en etapas tempranas o no es clara. Más investigaciones y estudios más amplios en el futuro ayudarán a abordar estas cuestiones, pero a continuación hemos resumido lo que la investigación ha descubierto hasta ahora.
De todas las ITS, el VIH es, con diferencia, la más estudiada, ya que cerca de 37 millones de personas están infectadas actualmente con la enfermedad (13). Por eso muchos de los riesgos mencionados en el artículo se centran en el VIH, en lugar de en las ITS más comunes en Estados Unidos y Europa, como la clamidia y la gonorrea (14,15).
Espermicidas, microbicidas e ITS
El nonoxinol-9 es un espermicida químico que se puede usar en geles, supositorios y como aditivo en algunos condones (16). El nonoxinol-9 también tiene propiedades microbicidas.
Los microbicidas son medicamentos (geles, cremas, supositorios) que se pueden introducir en la vagina o el ano para, en teoría, prevenir o reducir el riesgo de propagar ITS, como el VIH (16,17).
Sin embargo, el espermicida nonoxinol-9 no debe ser usado por personas que tienen un alto riesgo de contraer el VIH. De hecho, este espermicida puede aumentar el riesgo de transmisión del VIH al causar traumatismos y abrasiones (16,18,19).
Las investigaciones actuales no respaldan el uso de ningún microbicida (20,12), incluido el nonoxinol-9, para prevenir el VIH (22) y las ITS (23), aunque hay estudios preliminares que muestran cierto efecto contra el VIH y el VHS-2 (21,24). Se necesita más investigación para desarrollar microbicidas y otras formas de prevenir la propagación de las ITS (20).
Las personas que no tienen un alto riesgo de contraer el VIH pueden usar espermicidas de forma segura, solos o junto con otro método, para reducir el riesgo de embarazo, aunque algunas personas pueden experimentar una reacción o irritación (25).
Anticonceptivos orales combinados (píldora anticonceptiva hormonal) e ITS
Hasta ahora, las investigaciones muestran que el uso de anticonceptivos orales combinados ("la píldora") no acelera la progresión de la enfermedad del VIH (26,27), ni afecta las tasas de transmisión del VIH de mujeres a hombres durante el sexo vaginal (26). Se consideran seguros para que las personas seropositivas los usen.
Los DIU (de cobre y hormonales) y las ITS
Un dispositivo intrauterino (DIU) es un método anticonceptivo de acción prolongada. Hay DIU hormonales y DIU de cobre.
La colocación del DIU y la enfermedad inflamatoria pélvica
Un profesional de la salud inserta el DIU a través de la abertura del cuello uterino y lo coloca (o a veces lo fija) dentro del útero.
Algunas ITS, como la gonorrea y la clamidia, pueden causar una infección del cuello uterino. Si una persona tiene el cuello uterino visiblemente infectado por una ITS o inflamado (28), el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos no recomienda insertar un DIU hasta que se trate la infección, ya que podría aumentar el riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) (28).
Si no tienes síntomas visibles de estas infecciones, es posible que corras menos riesgo. Los investigadores han estudiado a personas a las que se les colocó un DIU mientras tenían una infección asintomática por clamidia o gonorrea, o que tienen un mayor riesgo de contraer ITS. Descubrieron que las personas con infecciones asintomáticas a las que se les colocó un DIU no tenían más probabilidades de desarrollar EIP en comparación con las personas que usaban otro método anticonceptivo (29).
Esta investigación ayuda a demostrar que la colocación de un DIU no hace que una persona sea más susceptible de desarrollar una enfermedad inflamatoria pélvica entre las personas asintomáticas (19,29), y que las pruebas de detección de ITS se pueden realizar en la misma cita que la colocación del DIU; no hay necesidad de posponerlas si no hay marcadores activos de infección (28).
DIU, implantes y uso de condones
Las personas que usan algunos anticonceptivos pueden ser más o menos propensas a usar condones.
En un estudio, las personas que usaban anticonceptivos reversibles de acción prolongada, como DIU e implantes, eran la mitad de propensas a usar condones de manera constante al tener relaciones sexuales, en comparación con las personas que usaban otros métodos anticonceptivos, aunque la tasa general de uso constante de condones fue baja en ambos grupos (6,4 %) (30).
Al comparar las tasas de ITS, las personas que usaban métodos anticonceptivos de acción prolongada tenían el doble de casos de ITS reportados (3,9 %) en comparación con las que no usaban métodos de acción prolongada (2,0 %) (30). Esto reitera la importancia de usar el condón de manera constante para protegerte contra las ITS, sin importar qué método anticonceptivo uses.
Los anticonceptivos solo con progestina y las ITS
La progestina, la progesterona sintética presente en los métodos anticonceptivos, podría reducir el riesgo de contraer algunas ITS, mientras que aumenta el riesgo de contraer otras.
La evidencia es un poco contradictoria, y el aumento o la disminución del riesgo probablemente esté asociado tanto al tipo de ITS como al tipo de progestina.
¿La progestina reduce el riesgo de ITS?
Se ha sugerido que la progestina, la progesterona sintética presente en los anticonceptivos hormonales, podría proteger contra la enfermedad inflamatoria pélvica. En un estudio que comparó a un gran grupo de mujeres a las que se les asignó al azar un DIU hormonal o un DIU de cobre, el grupo del DIU hormonal tuvo significativamente menos casos de enfermedad inflamatoria pélvica (31). La progestina espesa el moco cervical, por lo que los investigadores plantean la hipótesis de que este espesamiento impide que las ITS entren en el cuello uterino (19,31). Aunque estos resultados son interesantes, solo se ha realizado un estudio y se necesita más investigación para confirmarlos.
¿La progestina aumenta el riesgo?
Por el contrario, hay algunas razones teóricas por las que los anticonceptivos hormonales, en particular el anticonceptivo inyectable ("la inyección"), podrían estar asociados con un mayor riesgo de contraer el VIH (32). La evidencia no se considera muy sólida (32,33,34). Se necesita más investigación en esta área.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los CDC de EE. UU. afirman que las ventajas de los inyectables para prevenir embarazos no deseados superan el posible aumento del riesgo de contraer el VIH. Esto significa que las personas con alto riesgo de contraer el VIH pueden seguir usando inyecciones que contienen solo progestina, pero deben ser informadas de que pueden tener un mayor riesgo de contraer el VIH. La OMS y los CDC consideran que otras formas de anticonceptivos hormonales son seguras de usar sin restricciones para las personas con alto riesgo de contraer el VIH (33,34).
En resumen
Aunque te sientas feliz y confiable con tu anticonceptivo hormonal, los condones y los métodos de barrera son la mejor manera de prevenir la propagación de las infecciones de transmisión sexual (ITS).