Oferta exclusiva para el sitio web 🎁 25% de descuento en Clue Plus
Suscríbete ahora
A person with menstrual products on the table in front of them, their hand on a sanitary pad, a tampon in the middle and a menstrual cup on the right

Fotografía vía Envato

Tiempo de lectura: 6 min

¿Tus productos para el periodo afectan tu salud vaginal?

Un nuevo estudio busca descubrirlo

by Rahel Erhardt, M.A., y IMVAHA Research Team
  • Echa un vistazo a este artículo:
  • Comparte este artículo en Reddit:
  • Comparte este artículo en Twitter
  • Comparte este artículo en Facebook
  • Comparte este artículo por WhatsApp
  • Comparte este artículo en LinkedIn:

Cada mes, millones de personas de todo el mundo usan toallas sanitarias, tampones, copas menstruales y otros productos para el periodo.

Sin embargo, a pesar de que se encuentran entre los productos sanitarios más utilizados a nivel mundial, seguimos sabiendo sorprendentemente poco sobre cómo pueden interactuar con el microbioma vaginal.

Es una laguna importante, sobre todo si tenemos en cuenta que la mayoría de ellos están en contacto directo con uno de los ecosistemas microbianos más delicados e importantes del cuerpo, o incluso dentro de él.

Para ayudar a cambiar esta situación, hace poco lanzamos IMVAHA (Improving Menstrual and Vaginal Health for All), un estudio multinacional de ciencia ciudadana que investiga cómo las toallas (o compresas), los tampones y las copas menstruales pueden influir en la salud vaginal (1).

Dirigido por la Dra. Sonja Merten, del Instituto Suizo de Salud Pública y Tropical, y financiado por la Red Suiza de Estudios Internacionales y la Fundación Gates, IMVAHA reúne a personas participantes de Suiza, Perú y Camerún para ayudar a responder a la pregunta:

¿Afectan los distintos productos menstruales al microbioma vaginal de formas diferentes?

¿Por qué estudiar los productos menstruales y la salud vaginal?

La vagina alberga una comunidad dinámica de microorganismos que se saben llamados microbioma vaginal. Su composición puede desempeñar un papel importante en el mantenimiento de la salud reproductiva y urogenital.

En las personas con un microbioma vaginal sano, suelen predominar las bacterias beneficiosas como el Lactobacillus. Estas bacterias ayudan a mantener un pH vaginal bajo y crean un entorno protector (2).

Cuando este equilibrio se altera —un estado conocido como disbiosis—, las bacterias beneficiosas disminuyen y otras, como Dialister, pasan a ser más dominantes.

La disbiosis se ha relacionado con un mayor riesgo de sufrir diversos problemas de salud, como la vaginosis bacteriana, las infecciones de transmisión sexual (ITS), las complicaciones durante el embarazo y la infertilidad (1).

Al mismo tiempo, las investigaciones han demostrado que no existe un único microbioma vaginal «normal». Las personas sanas pueden tener comunidades microbianas muy diferentes, determinadas por diversos factores biológicos, conductuales y ambientales (3,4).

Entre ellos se incluyen la dieta, la actividad sexual, el estrés, el tabaquismo, el uso de medicamentos (incluidos los antibióticos y los anticonceptivos) y los cambios hormonales, como los que se producen durante el ciclo menstrual.

Sin embargo, hay un posible factor que, sorprendentemente, sigue sin haberse estudiado lo suficiente: los productos menstruales que usas cada mes.

Lo que sabemos hasta ahora

Uno de los estudios más amplios realizados hasta la fecha, llevado a cabo a través del proyecto Isala en Bélgica, analizó muestras vaginales de más de 3.000 personas participantes y descubrió que el uso de toallas higiénicas se asociaba con bacterias relacionadas con la disbiosis vaginal, mientras que el uso de tampones y copas menstruales se relacionaba con niveles más altos de bacterias beneficiosas (5).

Aunque este estudio fue un primer paso importante, se trataba de un estudio observacional, lo que significa que podía mostrar que existían diferencias entre las personas que usaban distintos productos, pero no si eran los propios productos los que causaban esas diferencias.

Para responder a esa pregunta, necesitamos otro tipo de estudio.

Cómo funciona el estudio IMVAHA

El estudio IMVAHA se está llevando a cabo simultáneamente en Suiza, Perú y Camerún, lo que nos permite explorar si los resultados son consistentes en diferentes poblaciones, culturas y hábitos de uso de productos menstruales.

Participarán un total de 300 personas participantes. A lo largo del estudio, cada persona usará toallas, tampones y copas menstruales, en un orden asignado al azar.

Puesto que todas las personas participantes usan los tres productos, cada una sirve como su propia referencia. Esto nos permite evaluar más directamente si las diferencias en el microbioma vaginal están relacionadas con el producto menstrual que se está usando.

Cada producto se usará durante dos ciclos menstruales antes de pasar al siguiente.

Entre dos y tres días después de cada periodo, las personas participantes tomarán una muestra vaginal con un hisopo y rellenarán una breve encuesta sobre sus síntomas, experiencias menstruales y hábitos de higiene.

A continuación, se analizan las muestras para evaluar el microbioma vaginal, el pH vaginal y la presencia de bacterias asociadas al síndrome de shock tóxico.

Por qué los datos del mundo real son el futuro de la investigación sobre la seguridad de los productos menstruales

Estudiar cómo los productos menstruales influyen en la salud vaginal requiere hacer un seguimiento de las personas participantes a lo largo de varios ciclos menstruales y recoger muestras repetidamente con el paso del tiempo.

Hacerlo todo a través de visitas a la clínica sería complicado tanto para las personas participantes como para los investigadores.

En cambio, IMVAHA permite a las personas participantes recoger las muestras ellas mismas en casa y contribuir directamente al proceso de investigación. Este enfoque hace que participar sea más accesible, nos permite estudiar la salud vaginal en situaciones de la vida real y hace posible incluir poblaciones más grandes y diversas de lo que normalmente sería factible en un estudio clínico.

IMVAHA forma parte de Isala Sisterhood, una red global de investigadoras que trabajan para profundizar en nuestro conocimiento de la salud vaginal. Surgió del estudio original de Isala sobre el microbioma vaginal, puesto en marcha en 2020 en la Universidad de Amberes, en Bélgica.

Equipos de investigación de todo el mundo se inspiraron en él y pusieron en marcha sus propios proyectos de ciencia ciudadana sobre el tema. Juntos, comparten métodos, herramientas y hallazgos entre países del Norte y del Sur Global. Esto aporta una diversidad muy necesaria a la investigación sobre el microbioma vaginal.

Por qué es importante esta investigación

Con el tiempo, los datos de IMVAHA podrían influir en cómo se desarrollan, evalúan y regulan los productos menstruales.

Los resultados se compartirán a través de una amplia red de socios —entre los que se incluyen la OMS, el UNFPA, la ISO y Clue— para apoyar futuras investigaciones, el desarrollo de políticas y la comprensión pública sobre la seguridad de los productos menstruales y la salud vaginal.

Pero quizás lo más importante es que esta investigación ayudará a ofrecer a las personas mejor información sobre los productos que usan cada mes y les permitirá tomar decisiones más informadas sobre su salud menstrual.

Más información

Ya se ha publicado el protocolo completo del estudio IMVAHA (en inglés), que ofrece una descripción detallada del planteamiento del estudio y los métodos de investigación.

También puedes saber más sobre Isala Sisterhood y proyectos relacionados:

¿Te interesa ayudar a impulsar la investigación sobre productos menstruales y salud vaginal? El equipo de IMVAHA agradece cualquier apoyo económico para continuar y ampliar este trabajo. Ponte en contacto con el equipo de investigación en imvaha@swisstph.ch.

una ilustración de la flor de Clue
una ilustración de la flor de Clue

Live in sync with your cycle and download the Clue app today.

¿Fue útil este artículo?

También te podría gustar leer:

una ilustración de la flor de Clue
una ilustración de la flor de Clue

Sincronízate con tu ciclo y descarga la aplicación de Clue hoy.