Ilustración: Marta Pucci
Candidiasis vaginal: síntomas y tratamiento

Cosas importantes que debes saber
La cándida (una levadura) suele estar presente en la vagina, pero cuando se multiplica en exceso puede provocar una infección
Los síntomas de una infección vaginal por cándida (candidiasis) suelen incluir picor y un flujo anormal, que suele ser espeso y blanco
Las candidiasis vaginales se pueden tratar con medicamentos de venta libre o con receta médica
¿Qué es una candidiasis vaginal?
La cándida es una levedura, un microorganismo unicelular que puede vivir en la vagina. La mayoría de las personas tienen cándida en la vagina en algún momento de su vida, y también vive en la piel, la boca y los intestinos (1).
La cándida puede estar presente en la vagina sin causar ningún problema ni síntoma, pero en ocasiones se multiplica en exceso e invade el tejido vaginal, lo que provoca una infección por cándida (2). Las infecciones vaginales por cándida se denominan candidiasis vulvovaginal porque Candida es la especie que causa casi todas estas infecciones (3).

A menudo se dice que 3 de cada 4 mujeres tendrán al menos una candidiasis a lo largo de su vida y que 1 de cada 2 tendrá más de una. Sin embargo, en realidad faltan datos para determinar la tasa real de candidiasis vaginales (4). Es difícil determinar exactamente cuán frecuentes son porque, por lo general, se autodiagnostican y se tratan con medicamentos de venta libre (2).
Síntomas de la candidiasis vaginal
Los síntomas más comunes de una infección vaginal por cándida son:
Ardor o picor en la vulva y/o la vagina
Secreción vaginal anormal (5)
Corrimiento espeso y blanco, similar al requesón (5).
Ardor al orinar
Dolor durante las relaciones sexuales (2)
Las molestias causadas por una infección por cándida pueden variar de leves a graves, y pueden afectar a la capacidad de una persona para llevar a cabo su vida diaria.
¿Qué causa una infección por cándida?
A menudo es imposible determinar con exactitud la razón por la que alguien contrae una infección por cándida. Pero hay algunos factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollarla, como el embarazo, la diabetes no controlada, tomar estrógenos y tener el sistema inmunitario debilitado por algo como el VIH o el cáncer (2,5).
El uso de antibióticos, píldoras anticonceptivas y DIU puede aumentar el riesgo de contraer una infección por cándida en algunas personas, pero no en otras (5). Algunos estudios sugieren que el uso de compresas y tampones, o llevar ropa sintética ajustada, aumenta el riesgo de infecciones por cándida, mientras que otros estudios sugieren que no hay relación entre estos factores y las infecciones por cándida (2,5).
Las infecciones por cándida no se consideran de transmisión sexual —se pueden contraer sin haber tenido relaciones sexuales— pero las relaciones sexuales frecuentes y recientes, ya sean vaginales o orales, pueden aumentar el riesgo de contraer una infección por cándida (5). La pareja sexual de alguien diagnosticado con una infección por cándida no necesita tratamiento, a menos que presente síntomas de la infección (6).
¿Cómo se diagnostica una candidiasis?
Muchas personas pueden autodiagnosticarse una candidiasis cuando presentan síntomas. Un pequeño estudio mostró que, entre las mujeres que creían tener una candidiasis, solo 1 de cada 3 la tenía realmente, y las mujeres a las que un profesional sanitario les había diagnosticado una en el pasado tampoco eran mejores a la hora de diagnosticarla correctamente (7).
Los síntomas de una infección por cándida pueden ser similares a los de otras infecciones vaginales comunes, como la vaginosis bacteriana y la tricomoniasis, por lo que es buena idea hablar con un profesional sanitario para asegurarte de que te dan el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar una infección por cándida, el profesional sanitario te preguntará por los síntomas y te hará un examen pélvico. Examinará la vulva (los genitales externos) y puede que te haga un examen con espéculo para ver las paredes internas de la vagina. Comprobará si la vulva o la vagina están enrojecidas, inflamadas o si hay algún flujo (6). Puede tomar una muestra del interior de la vagina y enviarla a un laboratorio o examinarla con un microscopio para determinar si hay hongos (6).
¿Cómo se trata una candidiasis?
El tratamiento de una candidiasis suele ser sencillo y directo, con medicamentos antimicóticos de venta libre o con receta. Si tienes síntomas de una infección por cándida, puedes probar con una crema vaginal o un supositorio de venta libre, como:
clotrimazol
miconazol
tioconazol (6)
Estos medicamentos se aplican por vía vaginal durante 1-7 días. Si los síntomas no desaparecen tras el tratamiento, puede tratarse de otro tipo de infección y deberías acudir a un profesional sanitario.
El medicamento con receta, fluconazol, es una sola pastilla que se toma por vía oral (6). Aunque la pastilla es más cómoda, las cremas empiezan a aliviar los síntomas más rápido. Es importante saber que las cremas pueden debilitar los condones de látex, haciendo que se rompan. Tanto los tratamientos vaginales como los orales tienen tasas de curación similares: alrededor del 80-90 % (6,8).
Tratamientos alternativos para la candidiasis
Existen enfoques alternativos para tratar la candidiasis.
Las cápsulas de ácido bórico, utilizadas por vía vaginal durante 2 semanas, tienen una eficacia de alrededor del 70 % para curar la candidiasis, pero pueden causar irritación (6,9).
El uso de probióticos en la vagina o por vía oral, junto con un medicamento antimicótico, puede aumentar ligeramente las posibilidades de curar la candidiasis, en comparación con el uso de un medicamento antimicótico solo (10).
El aceite de árbol de té y el ajo tienen propiedades antifúngicas, pero no hay suficientes estudios que demuestren que sean eficaces para tratar una infección por cándida (9,11).
Tampoco hay suficientes estudios sobre el consumo de yogur para saber si ayuda a combatir la candidiasis, pero es poco probable que sea perjudicial (9,11).
Las duchas vaginales no son eficaces para tratar la candidiasis, y de hecho pueden aumentar el riesgo de contraer ITS, VIH, enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) y otras infecciones vaginales como la vaginosis bacteriana (9,11,12).
Después del tratamiento de la candidiasis
Pueden pasar entre 1 y 2 días antes de que notes alivio de los síntomas. Mientras tanto, llevar ropa holgada e intentar mantenerte fresca puede ayudar a calmar el picor y las molestias. Evita rascarte, ya que esto puede provocar heridas en la piel que pueden infectarse. Es mejor no tener relaciones sexuales hasta que la candidiasis haya desaparecido, ya que el sexo puede causar más molestias, y las cremas y supositorios vaginales pueden debilitar los condones de látex.