Ilustração: Marta Pucci
Anticonceptivos hormonales y riesgo de cáncer: cánceres del aparato reproductor
Se habla mucho sobre los anticonceptivos y el cáncer. Esto es lo que debes saber.

Cosas importantes a saber
Antes de la menopausia, el riesgo general de padecer cánceres reproductivos —de mama, de cuello uterino, de endometrio y de ovario— es muy bajo.
El uso de anticonceptivos orales que contienen estrógenos ("la píldora") aumenta el riesgo de cáncer de mama y de cuello uterino, pero el riesgo de padecer estos tipos de cáncer sigue siendo muy bajo entre las usuarias de la píldora.
La píldora reduce el riesgo de cáncer de endometrio y de ovario.
Otros métodos anticonceptivos hormonales —como el DIU y la inyección— no se han estudiado tanto como la píldora.
En los últimos años se ha hablado mucho en los medios sobre la relación entre los anticonceptivos hormonales y el cáncer de mama. Puede que a algunas personas les preocupe usar anticonceptivos hormonales por este motivo.
Si te interesa usar anticonceptivos hormonales, es importante que tengas en cuenta no solo los posibles riesgos —como el posible aumento del riesgo de algunos tipos de cáncer—, sino también los beneficios demostrados de su uso —como la reducción del riesgo de embarazos no deseados— antes de decidir qué método es el adecuado para ti.
En esta guía, hablamos de cómo los anticonceptivos hormonales aumentan y disminuyen el riesgo de ciertos tipos de cáncer.
La mayor parte de la información de la que disponemos se refiere a las píldoras que contienen estrógenos. Esto se debe a que las píldoras que contienen estrógenos fueron la primera forma de anticoncepción hormonal que se comercializó y, puesto que mucha gente usa este método, tenemos muchos datos.
Hay mucha menos información sobre los métodos que solo contienen progestinas, como el dispositivo intrauterino (DIU) hormonal, la inyección de solo progestinas (p. ej., DMPA) o el implante. Estos métodos son relativamente nuevos y los usa menos gente, así que hay menos información sobre ellos.
El cáncer es muy poco frecuente entre las personas que aún no han llegado a la menopausia. Si solo hay unas pocas personas que usan un método, es poco probable que haya suficientes personas con diagnóstico de cáncer como para hacer análisis estadísticos. Intentamos dar información en la medida de lo posible.

Lo que podría decirte tu profesional de salud
Es probable que los anticonceptivos hormonales aumenten el riesgo de cáncer de mama y de cuello uterino. Por el contrario, los anticonceptivos hormonales disminuyen el riesgo de cáncer de endometrio y de ovario.
Las principales asociaciones médicas no consideran que el riesgo de cáncer de mama o de cuello uterino supere los beneficios del uso de anticonceptivos para la mayoría de las personas (1). El embarazo, sobre todo si no es deseado, también conlleva riesgos para la salud, así que es importante que tengas en cuenta tus prioridades de salud y tu riesgo personal de desarrollar ciertas enfermedades.
Por qué es complicado
A continuación te explicamos algunos de los riesgos relativos en el desarrollo del cáncer, pero los anticonceptivos hormonales no afectan al riesgo personal de cada persona de padecer cáncer de la misma manera.
Algunas personas tienen un riesgo muy bajo de padecer ciertos tipos de cáncer, por lo que un aumento o una disminución netos de su riesgo probablemente no supondrán gran cosa. Otras personas tienen un riesgo más alto de padecer ciertos tipos de cáncer, por lo que un aumento o una disminución de la probabilidad de desarrollar cáncer puede ser más importante para ellas.
Es posible que los anticonceptivos hormonales no sean una buena opción para algunas personas debido a que su riesgo personal de cáncer es superior a la media.
Las personas que tienen cáncer de mama o lo han tenido recientemente probablemente no deberían usar ningún método anticonceptivo hormonal (1). Esto incluye tanto los métodos que contienen estrógenos, como la píldora, como los que solo contienen progestinas, como el DIU hormonal.
Las personas que tienen familiares directos que han tenido cáncer de mama también tienen un mayor riesgo de padecerlo (2) y quizá quieran plantearse si les parece bien asumir ese pequeño aumento potencial del riesgo que supone el uso de anticonceptivos hormonales. Sin embargo, a pesar de este mayor riesgo personal, las personas con antecedentes familiares de cáncer de mama pueden seguir usando anticonceptivos hormonales, incluso los que contienen estrógenos (1). Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (1) no consideran que los antecedentes familiares de cáncer de mama sean un motivo para desaconsejar su uso (1).
Por el contrario, algunos grupos de personas tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de endometrio y de ovario. Existe una relación entre el uso de anticonceptivos hormonales y una disminución del riesgo de estos tipos de cáncer. Aunque no es tan frecuente como el cáncer de mama, el cáncer de útero (del que forma parte el cáncer de endometrio) es el cuarto cáncer más común en las mujeres de EE. UU., y el cáncer de ovario es el décimo más común (3).
Las personas con síndrome de ovario poliquístico (SOP) tienen más del doble de probabilidades de desarrollar cáncer de endometrio (4).
Para las personas con SOP, los anticonceptivos hormonales pueden aportar múltiples beneficios, como el control de su afección y la reducción del riesgo de cáncer. Como cada persona es diferente, deberías hablar con tu profesional de salud sobre tu riesgo personal de desarrollar cáncer tanto si usas como si no usas anticonceptivos hormonales.
Esta es la situación actual de la investigación
Anticonceptivos y cáncer de mama
Tanto los métodos anticonceptivos que contienen estrógenos como los que solo contienen progestinas se han asociado a un mayor riesgo de cáncer de mama (5-9).
En un gran estudio publicado en 2017, en el que participaron todas las mujeres de Dinamarca, se descubrió que las personas que usaban en ese momento o habían usado recientemente cualquier tipo de anticonceptivo hormonal tenían, de media como grupo, un 20 % más de probabilidades de que les diagnosticaran cáncer de mama en comparación con las personas que no usaban anticonceptivos hormonales (5).
Sin embargo, el riesgo de un método concreto no es necesariamente del 20 %. Algunos métodos hormonales presentaban un riesgo mayor y otros, menor. Por ejemplo, este estudio reveló que no había un aumento del riesgo entre las usuarias de implantes o de la inyección que solo contiene progestina (5), pero necesitamos más investigación para confirmar estos resultados.
La relación entre las píldoras que contienen estrógenos y el cáncer de mama es la que más se ha estudiado. Se ha observado que el riesgo de que te diagnostiquen cáncer de mama es un 20 % mayor entre las que usan la píldora actualmente o la han usado recientemente, en comparación con las que no usan ningún método anticonceptivo hormonal (5-7).
La fórmula concreta de la píldora, como la cantidad de estrógeno y el tipo de progestina, puede influir en el riesgo de desarrollar cáncer de mama, pero se necesita más investigación (5).
Otro gran estudio sugiere que las usuarias actuales y recientes de métodos hormonales tienen aproximadamente un 50 % más de probabilidades de recibir un diagnóstico (8), pero muchas de las personas participantes en este estudio usaban métodos con cantidades de estrógeno más altas que la mayoría de los que se usan hoy en día. Aunque este estudio se publicó en 2017, los datos se recopilaron entre 1968 y 1996, y es probable que la mayoría de las personas participantes utilizaran formulaciones anticonceptivas que estaban en el mercado entre los años 60 y 80 (8).
Dos estudios han revelado que el DIU hormonal también aumenta el riesgo en un 20 % aproximadamente (5,9).
El aumento del riesgo de cáncer de mama parece ser mayor mientras se está utilizando un anticonceptivo hormonal, y parece disminuir con el tiempo una vez que se deja de usar ese método (5-8).
Las personas que han usado anticonceptivos hormonales durante muchos años también pueden tener un mayor riesgo de cáncer de mama, en comparación con las que los han usado durante menos tiempo. Un metaanálisis —que es un tipo de estudio que vuelve a analizar los datos de muchos estudios— reveló que la duración del uso no se asociaba con un mayor riesgo (7); sin embargo, un estudio más amplio y reciente, realizado con la población de Dinamarca, sí encontró esa asociación (5). Esta asociación mostraba una tendencia muy clara (5).
Qué hay que tener en cuenta al analizar los estudios sobre los anticonceptivos hormonales y el cáncer
Hay algunas cosas importantes que debes tener en cuenta al leer estos resultados.
La mayoría de las personas que utilizan hormonas como método anticonceptivo tienen un riesgo personal muy bajo de padecer cáncer de mama, así que un aumento del 20 % en el riesgo no significa que el riesgo general de una persona sea alto. En Estados Unidos, cada año se diagnostica cáncer de mama a unas 60 de cada 100 000 mujeres menores de 50 años (10), aunque el riesgo aumenta con la edad. A menos de 2 de cada 100 000 mujeres estadounidenses de entre 20 y 24 años se les diagnostica cáncer de mama cada año (10), mientras que a unas 250 de cada 100 000 mujeres estadounidenses de entre 45 y 49 años sí se les diagnostica (10).
Estos estudios analizaron los diagnósticos de cáncer de mama, no la incidencia del cáncer de mama. Es posible que las personas que utilizan hormonas como método anticonceptivo sean más propensas a hacerse pruebas de detección de cáncer de mama, en comparación con las que no los utilizan, aunque no todos los investigadores creen que esto explique los resultados (5,6,8).
Hay cosas que puedes hacer para reducir tu riesgo general de padecer cáncer de mama, como reducir el consumo de alcohol y hacer ejercicio (2). Adoptar hábitos saludables, incluso mientras usas anticonceptivos hormonales, puede ayudarte a reducir tu riesgo general de desarrollar cáncer de mama.
Anticonceptivos y cáncer de cuello uterino
El uso de píldoras que contienen estrógenos puede aumentar el riesgo de cáncer de cuello uterino (7,8,11,12). Los estudios no se ponen de acuerdo sobre la magnitud de este aumento, ni sobre si es estadísticamente significativo. El riesgo de cáncer de cuello uterino puede ser mayor entre las personas que han tomado la píldora durante 5 años o más (7,8,11,12). El aumento del riesgo desaparece con el tiempo tras dejar de tomarla (8,11,12).
Un estudio descubrió que la inyección anticonceptiva que solo contiene progestina aumentaba el riesgo de cáncer de cuello uterino (12), pero se necesitan más estudios.
Es importante recordar que el cáncer de cuello uterino se puede prevenir, incluso entre las personas que utilizan anticonceptivos hormonales. Casi todos los casos de cáncer de cuello uterino están causados por el virus del papiloma humano (VPH), que es una infección de transmisión sexual (7,13). Si una persona no contrae el VPH, es muy, muy poco probable que desarrolle cáncer de cuello uterino, incluso si utiliza hormonas como método anticonceptivo.
Vacunarte contra el VPH y usar preservativos, sobre todo si tienes relaciones sexuales con varias parejas, puede prevenir la transmisión del VPH y, por lo tanto, el cáncer de cuello uterino (13).
Anticonceptivos y cáncer de endometrio
El uso de algunos métodos anticonceptivos hormonales reduce el riesgo de cáncer de endometrio.
Las personas que toman actualmente la píldora con estrógenos tienen la mitad de riesgo (50 %) que aquellas que nunca han usado métodos hormonales (8,14,15). Las que han tomado la píldora anteriormente también tienen un riesgo menor tras dejar de tomarla (8,14).
Se han realizado menos estudios sobre los anticonceptivos que solo contienen progestina, pero algunos también han encontrado una reducción del riesgo. Un estudio de 2014 reveló que las personas con sangrados abundantes durante el período que usaban el DIU hormonal tenían la mitad de riesgo de desarrollar cáncer de endometrio (9). Se ha observado que las usuarias de la inyección de solo progestina tienen un riesgo menor (16,17,19), y las pastillas de solo progestina también podrían reducir el riesgo (17,18), aunque se necesita más investigación.
En teoría, las usuarias de métodos que solo contienen progestina deberían tener un riesgo menor, puesto que se cree que las progestinas sintéticas previenen el desarrollo del cáncer de endometrio (17, 20).
De hecho, el DIU hormonal y una forma oral de la progestina que contiene la inyección anticonceptiva se han utilizado para tratar algunos tipos de cáncer de endometrio y la hiperplasia endometrial, es decir, el crecimiento celular anormal (20, 21).
Anticonceptivos y cáncer de ovario
El uso de anticonceptivos hormonales reduce el riesgo de cáncer de ovario (8,9,22-26). Se cree que los anticonceptivos hormonales reducen el riesgo de cáncer de ovario al suprimir la ovulación (27). El proceso de ovulación daña los ovarios (27), lo que, con el tiempo, puede provocar la aparición de cáncer.
Se ha demostrado de forma consistente que los métodos hormonales combinados —como la píldora, el parche y el anillo— reducen el riesgo (8,22,23). En general, se ha observado que los métodos que solo contienen progestina — como la inyección anticonceptiva, el DIU hormonal y el implante— también reducen el riesgo (9,26), aunque un estudio reveló que esta reducción no era estadísticamente significativa (23).
Al igual que con el cáncer de endometrio, las que usan anticonceptivos hormonales en la actualidad son las que tienen una mayor reducción del riesgo, pero las que los han usado anteriormente también pueden tener menos probabilidades de desarrollar cáncer de ovario durante años después de dejar de usarlos (8,23-25). Las personas que usan anticonceptivos hormonales durante varios años parecen beneficiarse más que las que los usan durante menos tiempo (19,23-26).
Los comportamientos o acontecimientos de la vida que impiden la ovulación, como el uso de algunos métodos anticonceptivos hormonales, el embarazo y la lactancia, se asocian con una disminución del riesgo de cáncer de ovario (19,26,27).
Esta teoría también podría explicar por qué los métodos anticonceptivos hormonales combinados suelen mostrar una asociación más significativa que los métodos que solo contienen progestinas. Los métodos hormonales combinados evitan el embarazo principalmente al suprimir la ovulación (19). Los métodos que solo contienen progestina a veces inhiben la ovulación, pero depende del tipo de método —y, a veces, de la persona— (19). Por ejemplo, la inyección anticonceptiva evita el embarazo al suprimir la ovulación, mientras que el DIU hormonal lo hace principalmente espesando el moco cervical e interactuando con la función de los espermatozoides (19). Quizá por eso los estudios no siempre coinciden en cuanto a la magnitud de la reducción del riesgo que ofrecen los métodos a base de progestina sola.
Clue puede ayudarte a llevar un seguimiento de las características de tu ciclo menstrual y de los cambios en tu cuerpo a lo largo del mismo, lo que puede ser útil para evaluar si tu anticonceptivo hormonal es adecuado para ti.