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El SOP tiene un nuevo nombre, pero ¿cambiará la forma en que se trata a pacientes?
Desde mayo de 2026, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) pasó a llamarse oficialmente síndrome de ovariometabólico poliendocrino (SOMP). Pero, ¿por qué este cambio? ¿Y qué significa realmente para las personas que viven con esta afección?
Hablamos con la experta de Clue, Eve Lepage, sobre por qué muchos expertos consideraban que el nombre anterior ya no reflejaba la realidad científica, cómo ahora el SOMP amplía el debate más allá de la fertilidad y por qué el cambio podría ayudar a mejorar la concienciación y la atención médica.
Puntos clave:
El SOP pasa a llamarse SOMP (síndrome de ovario metabólico poliendocrino) para reflejar mejor que la afección afecta a las hormonas, el metabolismo y la salud general, no solo a los ovarios
El término "ovarios poliquísticos" ha sido durante mucho tiempo engañoso, puesto que los «quistes» que se ven en la ecografía suelen ser folículos inmaduros, no verdaderos quistes ováricos
Los síntomas del SOMP pueden incluir periodos irregulares, acné, crecimiento excesivo de vello, resistencia a la insulina, fatiga, ansiedad, depresión y problemas de fertilidad, pero los síntomas varían mucho de una persona a otra
Los expertos esperan que el nuevo nombre mejore la concienciación, reduzca el estigma y, potencialmente, conduzca a un diagnóstico más precoz y a una atención más integral para las personas con esta afección
1. ¿Por qué se ha cambiado el nombre de SOP a SOMP?
La respuesta corta es que los expertos consideraron que el término síndrome de ovario poliquístico ya no reflejaba con precisión la afección.
El nuevo nombre, síndrome de ovario metabólico poliendocrino (SOMP), pretende reflejar mejor el hecho de que se trata de una afección hormonal y metabólica compleja, y no simplemente de un trastorno ovárico o de fertilidad.
A lo largo de los años, las investigaciones han demostrado que el SOP puede afectar a muchos sistemas del cuerpo, incluyendo el metabolismo, la salud cardiovascular, la piel, el sueño y la salud mental. Pero la terminología anterior se centraba en gran medida en los ovarios, lo que, sin querer, limitaba la forma en que la gente entendía la afección.
Para mucha gente, la fertilidad ni siquiera es el síntoma que más afecta a su vida diaria.
Espera, ¿los "quistes" del SOP no son realmente quistes?
No exactamente.
Uno de los mayores conceptos erróneos sobre el SOP está implícito en el propio nombre. Lo que los médicos suelen ver en la ecografía no son verdaderos quistes ováricos, sino folículos ováricos inmaduros, pequeños sacos que contienen óvulos que no se han desarrollado por completo o que no se han liberado durante la ovulación.
Y, lo que es más importante, ni siquiera es necesario tener estos "quistes" para que te diagnostiquen SOP.
Según los criterios de diagn óstico actuales, se puede diagnosticar la enfermedad basándose en síntomas como la ovulación irregular y los niveles elevados de andrógenos (hormonas como la testosterona que pueden contribuir a síntomas como el acné o el exceso de vello facial), incluso si los ovarios parecen completamente normales en la ecografía.
Al mismo tiempo, muchas personas que no tienen SOP pueden tener ovarios que parecen "policísticos" en la ecografía.
Muchos expertos creen que esta confusión también ha contribuido a retrasar el diagnóstico y a malinterpretar la afección.
2. ¿Por qué creen los expertos que el cambio de SOP a SOMP es importante?
Los nombres en medicina importan más de lo que la gente suele pensar. Determinan cómo se entienden, investigan, diagnostican y tratan las afecciones, e incluso la seriedad con la que se las toman.
Muchas personas que viven con SOP sentían que el nombre anterior no reflejaba su experiencia vital. Algunas no tenían ovarios que parecieran «policísticos» en la ecografía. Otras sentían que la afección se enmarcaba de forma demasiado limitada en torno a la fertilidad, cuando sus mayores retos estaban relacionados con la salud mental, el metabolismo, la fatiga u otros síntomas que afectaban a todo el cuerpo.
El cambio a SOMP también señala un cambio más amplio en la medicina: alejarse de reducir las afecciones de salud de las mujeres únicamente a la función reproductiva, y avanzar hacia la comprensión de lo interconectados que están realmente estos sistemas.
3. ¿Podría el nuevo nombre facilitar un diagnóstico más temprano?
Potencialmente, sí.
Mucha gente asocia el SOP principalmente con quistes ováricos o problemas de fertilidad, aunque la afección puede presentarse de muchas formas diferentes. La esperanza ahora es que el síndrome de ovario metabólico poliendocrino (SOMP) amplíe la comprensión pública y clínica de la afección y ayude a la gente a reconocer síntomas que antes quizá no relacionaban con ella, ya sean ciclos irregulares, resistencia a la insulina, cambios de peso o problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión.
Los datos de la propia encuesta de Clue reflejan lo amplia que puede ser la experiencia.
Tres de cada cuatro encuestadas con un diagnóstico de SOP identificaron los síntomas emocionales o la fatiga entre sus problemas de salud más preocupantes, lo que pone de relieve lo habitual que es que estas experiencias coexistan con la afección.
Al mismo tiempo, un simple cambio de nombre no resolverá los problemas más profundos relacionados con el retraso en el diagnóstico. Sigue siendo fundamental mejorar la formación de los médicos, aumentar la financiación para la investigación y mejorar la concienciación.
Pero lo más importante es que muchos expertos, yo incluida, creemos firmemente que las ventajas superan a los inconvenientes si la nueva terminología conduce a un diagnóstico más temprano, una mejor comprensión y una atención más integral.
4. ¿Por qué se sigue entendiendo tan mal el SOP/SOMP?
Una razón es que la afección puede presentarse de forma muy diferente de una persona a otra.
Algunas personas experimentan principalmente periodos irregulares o problemas de fertilidad, mientras que otras se ven más afectadas por síntomas metabólicos, cambios en la piel, fatiga o problemas de salud mental. Esa variabilidad puede hacer que la afección sea más difícil de diagnosticar y más fácil de malinterpretar.
Históricamente, la investigación sobre la salud de la mujer también ha estado muy infrafinanciada. Esa brecha en la investigación ha limitado nuestra comprensión de cómo el SOMP se relaciona con áreas como la salud cardiovascular, el metabolismo, la salud mental, el TDAH y la endometriosis.
Los datos de la encuesta de Clue reflejan lo interconectadas que pueden estar estas experiencias: las encuestadas con un diagnóstico de SOP informaron de altas tasas de afecciones superpuestas, como trastornos de ansiedad, depresión, TDAH, síndrome del intestino irritable y endometriosis.
También existe un problema más amplio en la medicina: los síntomas que afectan predominantemente a las mujeres tienden a minimizarse, descartarse o fragmentarse entre las distintas especialidades. Muchas pacientes pasan años yendo de dermatólogos a ginecólogos, endocrinólogos y profesionales de la salud mental antes de que alguien atar las cabillas.
5. ¿Cuáles son los signos o síntomas del SOP/SOMP?
El SOP/SOMP puede presentarse de muchas formas diferentes, lo cual es una de las razones por las que el diagnóstico suele retrasarse.
Los síntomas del SOP/SOMP pueden incluir:
Menstruaciones irregulares o ausentes
Dificultad para embarazarse debido a una ovulación irregular o a la ausencia de ovulación
Exceso de vello facial o corporal
Acné o piel grasa
Pérdida de densidad capilar en el cuero cabelludo
Aumento de peso o dificultad para controlar el peso
Fatiga
Resistencia a la insulina o dificultad para regular el azúcar en sangre
Cambios de humor, ansiedad o depresión
Múltiples folículos pequeños visibles en los ovarios durante la ecografía
A largo plazo, el SOMP también se asocia con un mayor riesgo de:
Diabetes tipo 2
Enfermedades cardiovasculares
Depresión
Apnea del sueño
Infertilidad
Cáncer de endometrio
Es importante destacar que no todo el mundo experimenta los mismos síntomas, y no todo el mundo tendrá folículos ováricos visibles en la ecografía. Esa variabilidad es una de las principales razones por las que muchos expertos consideraron que el nombre antiguo ya no reflejaba la realidad completa de la afección.
