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Tu ciclo es el quinto signo vital: por qué atletas de élite hacen el seguimiento con Clue

En el más alto nivel, el desempeño deportivo se basa en pequeñas mejoras. En el rendimiento deportivo ya se controlan la carga de entrenamiento, la nutricion, el sueño y la recuperacion, pero a menudo se deja fuera una variable clave: el ciclo menstrual.
Más que un ciclo: una ventana a la salud sistémica
El ciclo menstrual se reconoce cada vez más como el "quinto signo vital", un indicador en tiempo real de la salud hormonal, la disponibilidad de energía y la función fisiológica general (1,2).
Más allá del deporte, está ganando terreno en la salud preventiva y metabólica como señal en tiempo real de cómo responde el cuerpo al estrés acumulado, incluida la carga cardiovascular (3,4).
Para deportistas de élite, esto hace que el ciclo menstrual sea más que un evento mensual. Se convierte en un marcador dinámico de cómo el cuerpo está afrontando la carga de entrenamiento, la recuperación y las demandas energéticas.
Hormonas, entrenamiento y rendimiento
A lo largo del ciclo menstrual, los niveles de estrógeno y progesterona suben y bajan. Estos cambios hormonales influyen en múltiples sistemas relevantes para el entrenamiento y el rendimiento.
El estrógeno está asociado con la reparación muscular, la función mitocondrial y, potencialmente, una mayor resistencia y recuperación (5)
La progesterona puede aumentar la temperatura corporal y la carga cardiovascular, especialmente durante el ejercicio en la fase lútea (6)
Estas fluctuaciones pueden afectar a:
El metabolismo energético (7)
La fatiga y la recuperación (5)
La termorregulación (6)
El sueño y los ritmos circadianos (8)
La sensibilidad al dolor y la inflamación (9)
La función cognitiva, el estado de ánimo y la motivación (10)
Es importante destacar que estos efectos no son uniformes. Los mismos cambios hormonales pueden sentirse de forma muy diferente de una persona a otra, e incluso de un ciclo a otro. Por eso es más importante entender tus propios patrones que confiar en consejos generalizados.
De los promedios a la excelencia: por qué importan los datos de tu ciclo
Durante décadas, la ciencia del deporte se ha basado en un modelo que toma al hombre como referencia, y solo alrededor del 6 % de los estudios se han centrado exclusivamente en participantes femeninas (11). Esto ha dado lugar a recomendaciones generalizadas, como la "sincronización del ciclo", que a menudo no reflejan la complejidad de la fisiología femenina.
Al mismo tiempo, el impacto en el mundo real es evidente. Entre deportistas que no utilizan anticonceptivos hormonales:
el 77 % afirma que los síntomas relacionados con el ciclo menstrual afectan negativamente a su rendimiento (12)
el 74 % afirma que se ven afectadas sus posibilidades de entrenar, incluyendo sesiones perdidas o modificadas (13)
el 31 % experimenta disfunción menstrual (14), una señal de alerta temprana de la Deficiencia Energética Relativa en el Deporte (RED-S) (2)
Por eso tus propios datos importan más que los promedios de la población. Las investigaciones también muestran que no existe una "fase óptima del ciclo" universal para la fuerza, la resistencia o la preparación para la competición (15).
En cambio, las respuestas son muy individuales.
Lo que importa son tus patrones personales.
Hacer un seguimiento de tu ciclo a lo largo del tiempo puede ayudarte a entender cómo responde tu cuerpo al entrenamiento, al estrés y a la recuperación, para que puedas identificar patrones que sean significativos para ti.
Disfunción menstrual y RED-S: una señal crítica
Para deportistas, el ciclo menstrual no se reduce a los síntomas: también es un indicador clave de la salud y la disponibilidad de energía.
La disfunción menstrual (como los periodos irregulares o ausentes) es común en el deporte de élite y suele estar relacionada con una baja disponibilidad de energía. Esto ocurre cuando la ingesta energética no satisface las demandas del entrenamiento y las funciones diarias (2).
Esto puede derivar en una deficiencia energética relativa en el deporte (RED-S), una afección que afecta a múltiples sistemas, entre ellos:
La salud ósea (aumento del riesgo de fracturas por estrés)
La función inmunitaria
La tasa metabólica
La salud cardiovascular
La recuperación y la adaptación (2)
Dado que la función hormonal es sensible a la disponibilidad de energía, el ciclo menstrual suele actuar como un sistema de alerta temprana. Hacer un seguimiento de cambios como ciclos más largos, ausencias de la regla o cambios en los síntomas puede ayudar a identificar problemas antes de que afecten al rendimiento o a la salud a largo plazo (2,3).
Pasar de la concienciación a la acción
Ser consciente del ciclo permite a deportistas pasar de reaccionar ante los síntomas a tomar decisiones informadas.
Entrenamiento y carga: Combina el esfuerzo percibido con los datos de rendimiento para entender mejor cuándo darlo todo y cuándo priorizar la recuperación
Preparación para la competición: Usa patrones anteriores para anticipar los síntomas en los días previos a la competición y prepárate en consecuencia
Riesgo de lesiones y recuperación: Identifica los periodos de mayor fatiga o esfuerzo y ajusta el entrenamiento para reducir el riesgo
Dispositivos ponibles y seguimiento del ciclo
La mayoría de los dispositivos ponibles (los wearables) proporcionan datos fisiológicos brutos (temperatura, sueño, frecuencia cardíaca), pero carecen del contexto hormonal para explicarlos.
Al combinar los datos de los dispositivos ponibles con el seguimiento del ciclo menstrual, deportistas pueden identificar:
Patrones de sueño, recuperación y energía a lo largo del ciclo
Cambios de temperatura relacionados con la ovulación y las fluctuaciones hormonales
Relaciones entre la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), la frecuencia cardíaca en reposo y el estado de recuperación
Interacciones entre el sueño, el estado de ánimo y la preparación general
Esto convierte puntos de datos aislados en información contextualizada y útil.
Cerrar la brecha de investigación
Clue colabora con instituciones líderes para impulsar la investigación sobre el rendimiento específico de las mujeres.
Al realizar un seguimiento con Clue y dar su consentimiento para compartir datos anonimizados, las deportistas se convierten en colaboradoras activas de este progreso, ayudando a generar los datos necesarios para comprender mejor la fisiología femenina y mejorar los resultados para la próxima generación.
Algunos ejemplos son:
Estudio IMPAcT (Universidad de Harvard) — analiza cómo la fase del ciclo, la edad y el uso de anticonceptivos determinan los patrones de actividad física en la vida real, lo que ayuda a replantear nuestra forma de entender el rendimiento, la energía y el movimiento.
Proyecto EndoFit (Instituto Nacional del Deporte, la Experiencia y el Rendimiento (INSEP)) — estudia cómo la actividad física se relaciona con la experiencia de los síntomas en personas con y sin endometriosis, lo que contribuye a una base empírica más sólida sobre cómo el movimiento puede ayudar a controlar los síntomas.
Conclusión
Tu ciclo no determina tu rendimiento, sino que proporciona el contexto para ello. Llevar un seguimiento de tu ciclo con Clue te ayuda a entender cómo responde tu cuerpo al entrenamiento y al estrés, a detectar signos tempranos de desequilibrio y a tomar decisiones más informadas.
En un ámbito definido por las ganancias marginales, ese contexto puede marcar una diferencia cuantificable.