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¿Cuáles son los síntomas más comunes de la perimenopausia?
Lo que las personas de la comunidad Clue monitorean

Parte 2 de 5 de la serie del Mes de Sensibilización sobre la Perimenopausia
La perimenopausia puede traer consigo una amplia variedad de cambios físicos y emocionales, pero cada persona la vive de forma diferente. Algunas personas tienen síntomas que afectan significativamente a su vida diaria, mientras que otras apenas notan cambios o ninguno en absoluto.
Uno de los signos más comunes es un cambio en el ciclo menstrual. Los periodos pueden acortarse o alargarse, ser más o menos frecuentes, o volverse más abundantes o más ligeros. Otras experiencias pueden incluir sofocos, problemas para dormir, cambios de humor, sequedad vaginal y cambios en la memoria o la concentración.
Llevar un seguimiento de tu ciclo y de tus experiencias en la app Clue puede ayudarte a detectar patrones, identificar posibles factores desencadenantes y entender qué podría ayudarte a gestionarlos.
¿Qué síntomas de la perimenopausia se registran con más frecuencia?
A continuación te mostramos las experiencias que más suelen registrar las personas que usan el Modo Perimenopausia de Clue y lo que necesitas saber sobre cada una de ellas.*
Cansancio
El 58 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta sensación.
El cansancio y la fatiga son comunes durante la mediana edad y pueden tener muchas causas. Durante la perimenopausia, la falta de sueño, los sudores nocturnos, los cambios de humor, el estrés y otros factores relacionados con la salud o la vida cotidiana también pueden hacer que sientas más cansancio.
La fatiga prolongada o intensa también puede estar relacionada con afecciones como la anemia, los trastornos tiroideos o la apnea del sueño, así que vale la pena comentarlo con un profesional de salud.
Cambios de humor
El 51 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta sensación.
Durante la perimenopausia pueden aparecer cambios de humor, irritabilidad, ansiedad y bajón anímico. Los cambios hormonales pueden influir, pero las alteraciones del sueño, el estrés, la salud y las circunstancias de la vida también pueden afectar a tu estado de ánimo. Busca ayuda si los cambios son duraderos, difíciles de manejar o interfieren en tu vida diaria.
Sensibilidad en los pechos
El 50 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta sensación.
Durante la perimenopausia, a medida que fluctúan los niveles hormonales, puedes sentir sensibilidad o dolor en los pechos. Es posible que los pechos se sientan hinchados, pesados o más sensibles, y los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Habla con un profesional de salud si el dolor es persistente, afecta a una zona concreta o va acompañado de un bulto, secreción del pezón o cambios en la piel o el pezón.
Dificultad para conciliar el sueño
El 40 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta experiencia.
Durante la perimenopausia puede ser difícil conciliar el sueño o mantenerlo. Los sofocos y los sudores nocturnos pueden perturbar el sueño, mientras que el estrés, la ansiedad, el dolor, la medicación, el alcohol y otras afecciones de salud también pueden influir. Llevar un registro de cuándo se producen los problemas de sueño puede ayudarte a ti y a tu profesional de salud a identificar patrones y posibles tratamientos.
Confusión mental
El 37 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta experiencia.
Algunas personas notan cambios en la memoria, la concentración o la dificultad para encontrar las palabras adecuadas durante la perimenopausia. Los cambios hormonales pueden influir, y otras afecciones de salud pueden provocar experiencias similares. Estos cambios se suelen describir también como «niebla menta», aunque no se trata de un diagnóstico médico.
Sudores nocturnos
El 31 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta experiencia.
Los sudores nocturnos son sofocos que se producen mientras duermes. Los cambios en los niveles de estrógeno afectan a los sistemas cerebrales que regulan la temperatura corporal, haciéndolos más sensibles a pequeños cambios de temperatura.
Sensación de aislamiento, introversión
El 30 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta sensación.
La falta de sueño, la fatiga, la ansiedad, el bajón anímico u otros síntomas pueden hacer que te cueste más socializar o disfrutar de tus actividades habituales. Querer pasar más tiempo a solas no es necesariamente un problema, pero un aislamiento continuo o la pérdida de interés también pueden ser signos de depresión y vale la pena comentarlo con un profesional de salud.
Sofocos
27 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta experiencia.
Los sofocos (también llamados «oleadas de calor» o «síntomas vasomotores») son sensaciones repentinas de calor, a menudo en la cara, el cuello y el pecho. Pueden ir acompañados de sudoración, escalofríos, taquicardia o ansiedad.
Migraña
27 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta experiencia.
La migraña es una afección neurológica, no solo un fuerte dolor de cabeza. Un ataque puede incluir dolor de cabeza punzante o en un solo lado, náuseas y sensibilidad a la luz o al sonido, aunque los síntomas varían.
Las fluctuaciones en los niveles de estrógeno pueden hacer que los ataques sean más frecuentes o intensos para algunas personas durante la perimenopausia. Las migrañas pueden mejorar tras la menopausia, aunque esto no ocurre en todos los casos. Busca atención médica urgente si tienes un dolor de cabeza repentino y muy intenso o nuevos síntomas neurológicos.
Piel seca
El 25 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta sensación.
La piel puede volverse más seca, más fina o más sensible en torno a la menopausia. El envejecimiento, el clima, las afecciones cutáneas, la medicación y otros factores de salud también pueden influir. Las cremas hidratantes sin perfume y los limpiadores suaves pueden ayudar.
Habla con un profesional de salud si la sequedad es grave, te pica, te duele o va acompañada de un sarpullido.
Bajo deseo sexual
22 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta sensación.
El deseo y la excitación sexuales pueden cambiar durante la perimenopausia. Los cambios hormonales pueden influir, pero el bienestar sexual también depende del estado de ánimo, las relaciones, el estrés, la imagen corporal, la medicación, los problemas de salud y si te sientes cómoda con el sexo.
No existe un único nivel "normal" de deseo sexual. Hay ayuda disponible si este cambio te resulta angustioso.
Acidez estomacal
El 19 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta sensación.
La acidez estomacal puede ser más frecuente durante la perimenopausia. La dieta, el alcohol, el tabaco, el estrés, la medicación y otros problemas digestivos pueden influir. Habla con un profesional de salud si la acidez es frecuente, empeora, te quita el sueño o va acompañada de dificultad para tragar, vómitos persistentes, pérdida de peso inexplicable o dolor en el pecho.
Secura vaginal
El 16 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta sensación.
Los niveles más bajos de estrógenos pueden hacer que el tejido vaginal y vulvar esté más seco, más fino o más sensible. Esto puede provocar ardor, irritación o dolor durante las relaciones sexuales. Los hidratantes vaginales pueden proporcionar un alivio duradero, y los lubricantes pueden reducir la fricción durante la actividad sexual. El estrógeno vaginal tópico y otros tratamientos con receta también pueden ayudar. Un profesional de salud puede ayudarte a elegir la opción más adecuada.
Pérdida de cabello
14 % de personas que usan Clue Perimenopausia han registrado esta experiencia.
El cabello puede volverse más fino, más delicado o más propenso a romperse durante la menopausia. La genética, el envejecimiento, el estrés, la alimentación, los trastornos tiroideos, la falta de hierro, la medicación y otras afecciones también pueden influir. Un profesional de salud o un dermatólogo puede ayudarte a evaluar una pérdida de cabello repentina, en parches o que te preocupe.
*Estos datos proceden de la gente que usa Clue Perimenopausia y que ha estado activa en los últimos 30 días y ha dado su consentimiento para el uso de sus datos de salud con fines analíticos. Los porcentajes muestran la proporción de esta gente que registró cada experiencia al menos una vez durante el periodo de 12 meses analizado. Estos datos no indican con qué frecuencia ni con qué gravedad experimentó la gente cada síntoma, y no deben interpretarse como estimaciones para todas las personas que atraviesan la perimenopausia.
¿Qué otros cambios pueden producirse durante la perimenopausia?
Otros posibles cambios incluyen:
Menstruaciones más abundantes, más ligeras o menos predecibles
Dolor articular o muscular
Palpitaciones
Urgencia urinaria, molestias o infecciones recurrentes del tracto urinario
Dolor durante las relaciones sexuales
Estos síntomas y experiencias no son exclusivos de la perimenopausia. Los cambios nuevos, persistentes o preocupantes deben evaluarse en lugar de atribuirse automáticamente a cambios hormonales.
¿Qué puede ayudarte durante la perimenopausia?
El enfoque adecuado depende de los síntomas que tengas, de cómo te afecten, de tu historial médico y de tus preferencias. Algunas opciones son:
Anota lo que observes. Anotar los cambios en tu ciclo, los síntomas, el sueño y los posibles desencadenantes puede ayudarte a identificar patrones y a explicar lo que te está pasando a un profesional de salud.
Fomenta el sueño. Un horario de sueño regular, un ambiente fresco para dormir y reducir los factores que perturban tu sueño pueden ayudarte. El insomnio persistente puede mejorar con la terapia cognitivo-conductual (TCC) para el insomnio o con el tratamiento de los síntomas que lo provocan.
Haz ejercicio con regularidad. La actividad física favorece la salud cardiovascular, ósea, muscular y mental. Elige formas de ejercicio que te resulten accesibles y que puedas mantener a largo plazo, incluyendo ejercicios con peso y de resistencia siempre que sea posible.
Come con regularidad e incluye una variedad de alimentos. Una alimentación equilibrada que incluya suficientes proteínas, calcio, vitamina D, fibra y otros nutrientes puede favorecer la salud general, ósea y cardiovascular.
Reduce el estrés siempre que puedas. Las técnicas de relajación, la TCC, el apoyo social o los ajustes en casa o en el trabajo pueden ayudarte a afrontar la situación y mejorar tu bienestar.
Limita el consumo de tabaco y alcohol. Dejar de fumar favorece la salud ósea, cardíaca y general. El alcohol puede empeorar el sueño, los sofocos, las migrañas o el estado de ánimo en algunas personas.
Pregúntale a tu profesional de salud sobre el tratamiento. La terapia hormonal para la menopausia (TRH) es el tratamiento más eficaz para los sofocos y los sudores nocturnos, y puede ayudar con algunos otros síntomas. El estrógeno vaginal local puede tratar los síntomas vaginales y algunos síntomas urinarios. También hay opciones no hormonales basadas en la evidencia. Un profesional de salud puede ayudarte a sopesar los beneficios y los riesgos según tus necesidades y tu historial médico.
Los cambios en el estilo de vida pueden favorecer la salud, pero no sustituyen a la atención médica cuando los síntomas son graves o duraderos. Es posible que no basten por sí solos para controlar los síntomas. Aún es posible embarazarse durante la perimenopausia. La terapia hormonal para la menopausia no es un método anticonceptivo, así que habla con un profesional de salud sobre las opciones anticonceptivas si quieres evitar un embarazo.
Una nota sobre el peso
La composición corporal y la distribución de la grasa suelen cambiar durante la mediana edad. Los cambios hormonales pueden contribuir a que se acumule más grasa en la zona abdominal, mientras que el envejecimiento, el sueño, el estrés, la medicación, la actividad física y otros factores también pueden influir en el peso.
El consejo de "simplemente adelgazar" rara vez es una respuesta completa o útil para los síntomas de la perimenopausia. Perder peso no trata todos los síntomas, y convertirlo en el objetivo principal puede hacer que se pase por alto el estado de salud general de la persona y añadir estrés o estigma. Normalmente es más útil centrarse en hábitos sostenibles —como el sueño, el ejercicio, la alimentación y el manejo del estrés— y en tratar los síntomas que te afectan.
Cuándo hablar con un profesional de salud sobre la perimenopausia
Plantéate acudir al médico si los síntomas te están afectando al sueño, a tus relaciones, al trabajo o a tu calidad de vida, o si no estás segura de si están relacionados con la perimenopausia. Un profesional de salud puede ayudarte a descartar otras causas y comentarte las opciones de tratamiento hormonales y no hormonales.
Los sangrados suelen cambiar durante la perimenopausia, pero hay que evaluar cualquier sangrado abundante, sangrado entre periodos, sangrado después de las relaciones sexuales o cualquier sangrado tras 12 meses sin tener la regla.
Busca ayuda urgente si tienes dolor en el pecho, un dolor de cabeza repentino y extremadamente intenso o nuevos síntomas neurológicos.
A continuación → Parte 4: Cómo manejar los síntomas y encontrar las opciones de tratamiento adecuadas para la perimenopausia.