Aprender a escuchar tu cuerpo: cómo el monitoreo del ciclo ayudó a diagnosticar un quiste ovárico
No tenía ni idea. Hasta que descubrió Clue.

Durante años, Eva tuvo periodos irregulares y a menudo sintió que sus preocupaciones no eran escuchadas o eran descartadas por profesionales de salud. Como muchas personas con ciclos impredecibles, asumió que “es así y ya está”.
Pero en 2018, Eva empezó a monitorear su ciclo con Clue. Lo que comenzó como un intento de entender mejor sus periodos irregulares se convirtió poco a poco en una forma de ganar confianza en sus propias experiencias y defender sus necesidades durante las consultas médicas.
Con el tiempo, el monitoreo ayudó a Eva a comprender mejor lo que era “normal” para su cuerpo. Años después, esa conciencia le ayudó a reconocer un cambio en sus niveles de dolor que finalmente llevó al descubrimiento de un quiste ovárico.
Hablamos con Eva sobre el poder del conocimiento del propio cuerpo y sobre lo que puede ocurrir cuando aprendes a trabajar con tu cuerpo, en lugar de ir en su contra.
¿Por qué deberías monitorear tu ciclo si tus periodos son irregulares?
Monitorear tu ciclo puede ayudarte a identificar patrones, comprender tus síntomas y establecer una referencia de lo que es típico para tu cuerpo, incluso si tus menstruaciones no siguen un patrón predecible.
Eva explica por qué decidió empezar a monitorear a pesar de tener periodos irregulares:
“Al principio, no estaba segura de cómo me ayudaría realmente monitorear mi ciclo, porque mi menstruación era muy irregular. Básicamente, buscaba pistas para descubrir si realmente existía algún tipo de patrón subyacente.
Antes de empezar este proceso de monitoreo del ciclo, no entendía realmente mi cuerpo como algo cíclico. Simplemente asumía que así era: podrías tener una menstruación y luego pasar un par de meses sin tenerla.
Finalmente decidí empezar a monitorear porque me di cuenta de que constantemente buscaba respuestas sobre mi cuerpo fuera de mí. Con el tiempo, entendí que era mucho más probable encontrar una respuesta si dejaba de buscar fuera y empezaba a mirar hacia dentro”.
A medida que Eva recopilaba más información sobre su cuerpo con el tiempo, también ganó más confianza para hablar sobre su salud con profesionales de salud.
¿Cómo puede ayudarte el monitoreo del ciclo a defender tus necesidades en una consulta médica?
“Antes de empezar a monitorear mi ciclo, nunca sentí que los profesionales de salud me entendieran del todo. Cuando intentaba buscar respuestas sobre mis periodos irregulares, a menudo me decían: ‘Es algo natural’ o ‘Puede pasar’. Pero nunca sentí que realmente me vieran.
A través del monitoreo, desarrollé una mejor comprensión de mi cuerpo y una conexión más profunda con él. Ahora me siento con más confianza para defender mis necesidades con profesionales de salud porque entiendo mejor lo que está pasando en mi cuerpo.
Sin duda, también soy más firme al comunicar lo que creo que necesito y lo que espero de ellos”.
Esa confianza creciente no solo fue útil durante las consultas médicas. También ayudó a Eva a reconocer cuándo algo en su cuerpo era diferente a sus patrones habituales y a confiar en sí misma lo suficiente como para seguir buscando respuestas.
¿Cómo te ayudó el monitoreo de tus síntomas a descubrir un quiste ovárico?
“Hoy en día tengo mucha suerte de tener un periodo bastante regular y predecible. Pero cuando es así, notas enseguida esos pequeños momentos en los que algo no encaja. Hace unos dos años, noté que mis cólicos menstruales y el dolor antes del periodo habían aumentado significativamente”.

“Como sabía cómo suele comportarse mi cuerpo, pedí cita con un profesional de salud para que lo revisara. Fue entonces cuando descubrieron un quiste ovárico grande. Estaba creciendo bastante rápido y, después de revisarlo dos veces, decidimos extirparlo.
No estoy segura de que hubiera descubierto el quiste si no hubiera sido por el monitoreo del ciclo y por haber notado ese aumento del dolor”.
Aunque el monitoreo ayudó a Eva a notar un cambio importante en su salud, su impacto va más allá de esos momentos clave. Hoy también usa lo que ha aprendido sobre su ciclo para tomar decisiones sobre el trabajo, los planes sociales y el descanso.
¿Cómo puede ayudarte entender tu ciclo a planificar tu vida diaria?
“Monitorear mi ciclo realmente me ayudó a entender el lenguaje de mi cuerpo. Cuanto más entiendo mi ciclo y mi cuerpo, más fácil me resulta crear una rutina y una agenda que realmente funcionen para mi organismo y me ayuden a sentir que tengo el control.
Por ejemplo, puedo reservar mis días de trabajo con más energía y mis planes sociales para mi fase de ovulación. Después, durante la fase antes del periodo, cuando siento que necesito más introspección, me permito estar en mi espacio y pasar tiempo conmigo misma.
También se refleja en cómo me comunico con otras personas. Saber que puedo tener necesidades diferentes en distintos momentos de mi ciclo y permitirme comunicar esas necesidades a mi pareja o a una amistad es muy importante.
También me ha ayudado a ser más amable conmigo misma y a darme permiso para descansar cuando lo necesito.
Creo que, viviendo en el sistema en el que vivimos, constantemente se nos anima y se nos presiona, especialmente a las mujeres, a esforzarnos más, ir más rápido y hacer más. Apenas hay espacio para descansar y escuchar nuestro cuerpo.
Entender mi ciclo me ha ayudado no solo a defender mis necesidades con profesionales de salud, sino también a defender lo que mi cuerpo necesita en mi vida diaria. Y, a veces, lo que necesita es mucho descanso”.
A través del monitoreo, Eva ha desarrollado una comprensión más profunda de las necesidades de su cuerpo a lo largo de su ciclo. Para quienes están empezando a monitorear, cree que el primer paso es simplemente aprender a prestar atención al propio cuerpo.
¿Qué consejo le darías a alguien que todavía no ha empezado a monitorear su ciclo?
“Un consejo que daría es darse cuenta de que nuestros cuerpos se comunican constantemente con nosotros; solo tenemos que aprender a escuchar. Podrías comparar la relación con tu cuerpo con una relación de verdad: hay que cuidarla y dedicarle atención.
Y ahí es donde entra el monitoreo para mí, porque a través de él llego a conocer mejor mi cuerpo, igual que conocería a otra persona.
Usar Clue me ha ayudado a reconectar conmigo misma y con mi cuerpo porque me ha permitido aprender el lenguaje único que está hablando mi cuerpo”.
